21 abril, 2020

Crónicas tras el toque de queda, capítulo 4. Ni contigo ni sin ti tienen mis penas remedio.


En capítulos anteriores...

Crónicas tras el toque de queda, capítulo 1. ¿Confinamiento? Muchas gracias, pero ya vengo confinada de casa.
Crónicas tras el toque de queda, capítulo 2. En ocasiones da (mucho) miedo pisar la calle.
Crónicas tras el toque de queda, capítulo 3. El último ser humano sobre la faz de la Tierra


Seguro que casi todos habéis pensado eso de que después del coronavirus va a haber muchos bebés... pero también muchos divorcios.

La convivencia forzada es otra de las cuestiones que están apareciendo durante el confinamiento. Malo es que te toque estar solo, pero según seas, puede ser bastante peor tener que compartir un espacio - con frecuencia reducido - con quien no te apetece demasiado o con alguien que al principio muy bien, pero con el tiempo se transforma en una persona totalmente cargante. La convivencia forzada muestra las manías, los comportamientos repetitivos que ya tenemos tan interiorizados que no nos damos cuenta de que están ahí, y siempre termina por revelar partes del carácter de los demás - y del nuestro - que no sabíamos ni siquiera que existían. Es como el síndrome de las parejas durante las vacaciones de verano: todo va muy bien hasta que estás diez días en una habitación de hotel (espacio pequeño) y las veinticuatro horas juntos. Apocalipsis. Lo que encontrabas encantador en el otro te empieza a poner de los nervios, llegan las discusiones y la relación se deteriora.

Pues en nuestro caso la convivencia forzada es una constante en los puestos. Nuestros lugares de trabajo no son enormes - el tamaño de nuestras oficinas es pequeño - y hay poca gente. Y, al igual que para cualquiera, eso puede ser un oasis... o el infierno. Lo primero, porque en el servicio exterior (que engloba a mi profesión pero también al resto de cuerpos que desarrollan su labor en el extranjero) hay gente estupenda pero también estúpidos redomados, malas personas, incompetentes y hasta psicópatas. Ya, ya lo sé. En vuestro trabajo también hay gentuza. Sí, pero os vais a casa, o con vuestros amigos, madres o tortuguitas.

Nosotros nos vamos a casa, en mi caso sola, y te puede dar por cualquier cosa.

Tenemos a todos a miles de kilómetros, y aunque la tecnología ha avanzado mucho (siempre amaré al tío que inventó el WhatsApp), no es lo mismo. De hecho, hoy por hoy, la cobertura de internet en muchos países es defectuosa, así que a veces no se puede ni hablar con nadie para desfogarse. Y además yo digo siempre que el amor no lo mata la distancia, sino la diferencia horaria. A lo mejor tu familia está directamente en las antípodas. Cuando estábamos en Madrid, yo hablaba casi todos los días con un amigo mío. Y el mundo se me partió - literalmente - por la mitad cuando yo me marché destinada a un país nórdico y él al que probablemente es el puesto más lejano de donde yo estaba. Lejano en diagonal: otro continente, el otro hemisferio. No coincidíamos en nada: ni en la hora para llamarnos ni en la estación del año... siempre me imaginaba que él caminaba sobre su cabeza porque estaba justo al revés. Al final terminábamos por hablar a mis 6 de la madrugada porque era el único momento en el que podíamos sincronizarnos mínimamente. Imaginad si hubiéramos sido pareja. Desastre asegurado.

Por lo tanto, en los puestos combinamos la soledad de la que hablé en el capítulo 3 con la convivencia forzada. A veces incluso vivimos en comunidad: es lo que se llama vivir en un compound. Imaginad ver todos los días a los compañeros (y a los jefes) en el trabajo y tener que aguantarlos porque son tus vecinos. Si te llevas bien, pase. Pero siempre acaba habiendo alguna fricción porque a lo laboral se une lo doméstico, y puedes terminar queriendo comprarte un arma...

La gente, por lo general, odia vivir en compounds, pero yo creo que a nosotros nos está salvando en este confinamiento porque estamos aplicando las reglas no oficiales para que no haya heridos:

1. Está bien hacer cosas juntos, pero no hay que hacerlo todo con los demás. Esto no es Wisteria Lane. No nos pasemos. Cada uno necesita su espacio y tener su vida, pero también sabe que los demás estamos ahí.

2. Llamamos a la puerta de los demás con motivo o sin él, pero no esperamos que nos hagan caso si el otro no puede. Si es una emergencia, gritamos para que salgan los refuerzos: en ese caso no se admiten excusas.

3. Tenemos un grupo de WhatsApp por el que incluso se admiten quejas. Las resolvemos ahí lo más rápido posible. No hay que abundar en lo que va mal, sino solucionarlo si se puede.

4. Hay un cuidado exquisito para no incurrir en conductas incívicas que son lo que de verdad termina por cargar la barca. Una persona te puede caer mal o regular, pero si no te pisa el callo a otros niveles, se lleva bien.

5. Se puede hablar del trabajo después del trabajo, pero poco. Ya estamos todo el día liados con eso como para darnos (más) la lata.

6. Es necesario, por mucho que a uno le guste el cotilleo, evitar meterse de forma lesiva en las vidas de los demás.

7. Se permite el intercambio de bienes y servicios: igual uno le corta el pelo a otro que el otro le da un bote de pisto al uno.

8. Hay que animarse y no hundir a los demás. Si no vamos a decir algo agradable, pasamos palabra y no lo decimos. Estamos confinados y se trata de mantener la moral alta.

Son unas tontunas, pero muy útiles.

Os veo en el próximo capítulo en el que os hablaré de por qué Netflix ya no os consuela. Ah, ¿que no os entretuvo nunca? A mí tampoco. Y de eso saben mucho unos compañeros míos especialistas en vida animal. Venga, os lo cuento a partir de mañana.

Un beso al tío que inventó el WhatsApp, por cierto.

8 comentarios:

Olivia Richard dijo...

Estoy aquí para testificar sobre un gran lanzador de hechizos a base de hierbas llamado Dr.Padman que me ayudó a curar mi VIRUS SIMPLEX HERPES. Fui infectado con HERPES SIMPLEX VIRUS en 2016, fui a muchos hospitales para curarme, pero no había solución hasta que conocí al Dr. Dr Padman a través de un amigo que curó del VIH. Me puse en contacto con él y me envió su remedio a base de hierbas que tomé como me indicó que hiciera durante algunos días y fui al hospital después de consumir su medicamento a base de hierbas y me confirmaron que el herpes era negativo después de años de dolores y sufrimiento, de hecho es un milagro, su sitio web https://padmanspell.com es un gran hombre, he escuchado mucho sobre cómo ha ayudado a mucha gente, si tiene algún problema puede contactarlo para obtener ayuda.via: https: // padmanspell .com o agregarlo en WhatsApp +19492293867. Puede contactarme para obtener más información a través de: (padmanlovespell@yahoo.com)

Microalgo dijo...

¿Hein?

Caldeandrín Ediciones dijo...

En un mismo espacio, por eso del compound, ¿no te ha tocado el o la que ronca como un tractor, el que ve la tele hasta las tantas, el que comenta, describe y cuenta el final de lo que están echando, el que mueve a gusto (suyo y disgusto ajeno) los dedos de los pies y el smell sube hasta la pituitaria...? Depende lo los metros cuadrados de que dispongas, pero la incivilidad suele agazaparse donde menos uno la espera. ¡Hay sitios tan hostiles para convivir, yo no sé...!
I await delivery number five!

Patricia Palleres dijo...

Excelente relato, te seguiré para seguir los siguientes capítulos...
Un abrazo. Pat
https://entrelosrincones.blogspot.com

WENDY L dijo...

Después de pasar horas buscando en Internet sobre cómo conseguir mi amante de nuevo me alegré de que me puse en contacto con el Dr. Adeleke Sin perder mucho tiempo me gustaría escribir los detalles del Dr. Adeleke cuyos detalles ha hecho un gran favor a mucha gente, Ellos a través de correo electrónico: aoba5019@gmail.com o WhatsApp él +27740386124

Blogger dijo...

El amor siempre es hermoso cuando estás con la verdadera persona, tú y el verdadero amante. Soy Mayruris Camplelo Mi novio ha roto conmigo y me sentí solo así que me dirigieron a un muy amable y gran lanzador de hechizos Dr. ADELEKE que me ayudó a traer de vuelta a mi amante a mí y me pidió 340 euros para los artículos necesarios para el hechizo y hoy estoy con él ahora y somos felices juntos. Estoy muy agradecido por lo que has hecho por mí Dr ADELEKE puedes enviarle un correo electrónico aoba5019@gmail.com o Whatsapp me a través de +27740386124 

Blogger dijo...

El amor siempre es hermoso cuando estás con la verdadera persona, tú y el verdadero amante. Soy Mayruris Camplelo Mi novio ha roto conmigo y me sentí solo así que me dirigieron a un muy amable y gran lanzador de hechizos Dr. ADELEKE que me ayudó a traer de vuelta a mi amante a mí y me pidió 340 euros para los artículos necesarios para el hechizo y hoy estoy con él ahora y somos felices juntos. Estoy muy agradecido por lo que has hecho por mí Dr ADELEKE puedes enviarle un correo electrónico aoba5019@gmail.com o Whatsapp me a través de +27740386124 

Anonymous dijo...

¿Se enfrenta a algún tipo de dificultad en la vida y desea una solución duradera? Póngase en contacto con el Dr. Ajayi, que es un poderoso lanzador de hechizos en Viber o número de WhatsApp: +2347084887094 o correo electrónico: drajayi1990@gmail.com

Mi esposo planeaba divorciarse de mí diciendo que estaba cansado de nuestra unión. Me sorprendió porque esto sucedió de repente y mi instinto me dijo que algo iba mal, luego descubrí que mi esposo tenía una mujer afuera, le pregunté sobre eso. , se enojó mucho y dijo que por eso quiere que nos divorciemos, se fue de su casa durante 6 meses cuando vi el contacto del Dr. Ajayi, el lanzador de hechizos, una mujer le explicó con quién podía quedar embarazada y tener un hijo propio. una medicina herbal después de 9 años de matrimonio, tomé su contacto y le expliqué mi situación con mi esposo, él me dijo que mi esposo había sido manipulado por la fuerza oscura, me dijo algunas cosas que debía hacer y realizar un hechizo para mí, después de las siete días del hechizo que mi esposo vino y llegó a casa y rompió el papel del divorcio, ahora estamos viviendo felices gracias al Dr. Ajayi. No se avergüence de su problema, busque ayuda y resuélvala.