13 septiembre, 2015

Lo que nos queda

No sé qué nos queda.

Tus fotos de 2009 en Google imágenes.

Mi sonrisa en aquella fiesta de disfraces, y la forma de decir tu nombre. Queda el frío. El ruido de motor sin encendido eléctrico. Tu piel. Muy poca, pero algo. Un punto de dolor, pero tenerte ley, tenerte algo, haberte escrito en este rincón pasado de moda. Algún resto de tu mirada dulce y del juego sucio que nos trajimos.

Me quedan las noches.

Ojalá nos quedara algún atardecer.

3 comentarios:

Sun H dijo...

Supongo que a veces lo único que nos queda, es lo que escribimos.
Escribes muy bien, y este en concreto me ha gustado bastante.

elchicoquequeriaserbreteastonellis dijo...

Yo sigo pensando que, si le dedicaras más tiempo, serías como mínimo una poeta magnífica. Si quisieras ser otras cosas, probablemente también, ojo. Pero poeta, seguro, te lo digo ya. Un abrazo!

kika... dijo...

Querida Sun:

Con el tiempo me he dado cuenta de que nunca sabemos qué es lo que nos va a quedar, y, sobre todo, qué es lo que nos importa de lo que nos va a quedar...

y Querido Guille:

Qué bonito lo que me dices. Y no sabes lo que te lo agradezco. A lo mejor has cambiado mi vida...

besos y magia,
K