24 agosto, 2014

Through the light



Donde esta mezquina prueba de veneno,
donde tu pelo se debate entre el yo quiero
y el no puedo...
Algo habré hecho yo para mercer esto.
Y me quedé a verlo.
Paco Cifuentes, Through the light,


Comida y arrepentimiento.

Todos hemos tenido un “Through the light”. Uno de esos momentos en los que no sabes si te hacen quedarte o si quieres verlo, el caso es que simplemente estás ahí. El mío fue hace mucho tiempo en un concierto y recuerdo que pensé que si aquello del más guapo de Clamores le había pasado a alguien como Paco Cifuentes, qué no me iba a ocurrir a mí. Quizá tienes que presenciarlo para poder cerrar, para hacerte el daño definitivo, o para enamorarte del todo y vivir buscando algo que ya no vas a tener.

El mar tan lejos esta noche y tú, con el más guapo de Clamores...

Miré, pero no vi. O vi, pero no me enteré de nada. Me quedé a verlo pero solamente imaginé. La envidia. La apuesta de que no duraría. El miedo a preguntar, aunque no hubiera nada que preguntar. Las ganas de llorar. O de que me partiera un rayo.

Hay días en los que recuerdo lo que fuimos. Aquella nada cotidiana que a veces vuelve, amarga. Esos recuerdos extraños, y esas palabras de los demás diciéndome que actuara como una adulta, que lo superara. Yo lo empujé todo bajo la alfombra y quizá fue lo más adulto que he hecho en la vida. Hice lo que hacían los mayores, por mucho que dijeran lo contrario.
 

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