21 enero, 2013

Riesgo y altura





Frente a alguna ventana, una chica se desnuda mientras un saxo suena con desgana. Una vela chisporrotea, y la chica es feliz porque alguien por la calle la llamó rubia, igual que la mecha hundida en la cera le recuerda que está ahí. El piropo significaba que habían reparado en ella, en la que se mece entre las cortinas mientras llora y desespera por no dejar de existir. Prefiere pensar que él merece sus lágrimas. Prefiere creer que...


... si vuelves a pensar en mí
si pienso en ti como en ninguna
te quedarías con la duda también...


... nunca desapareció de la vida de los otros, que siempre fue importante, que alguien se acuerda de ella o quizá un vecino está mirando cómo se quita la ropa. Piensa en las preguntas sobre el amor amor, y en las respuestas terribles que esconde detrás de eso de que las rubias siempre tienen amores imposibles. En el fondo, todas las rubias escondemos alguna historia de desaparición forzada de la vida de los otros, de grandes historias subterráneas en las que todos las querían mucho pero nunca fue suficiente. Así que baila frente a los cristales, tira unos dados invisibles mientras piensa qué decir ante la próxima pregunta, después del último susurro de quien no puede hablar ahora...



... riesgo y altura
si vuelves a confiar en mí...

... y la rubia piensa, quizá por última vez, quizá por primera vez de forma voluntaria, en ser como Marilyn, desaparecer, en la ficción o fuera de ella, me da igual, pero desaparecer...



(los fragmentos en cursiva rosa son de Riesgo y altura,
de Quique González)

4 comentarios:

Jaco dijo...

¡Qué beso tan grande te daría si estuviese cerca!

Miguel Ángel Maya dijo...

...En esas estamos, querida, en desaparecer como Marilyn...
...Tú, por lo menos, lo tienes más fácil por rubia, glamourosa y frágil...
...Pero mírame a mí, ¿adónde iría yo con este aire de Jack Lemmmon amamarrachado y desorientado?...
...En esas estamos: desaparece tú primero, en la ficción o fuera de ella, y luego ya vamos viendo, ¿no?...
;-)
...Besosamansalva...

kika... dijo...

ay, Jaco, cómo me conoces...

(Smuack)

kika... dijo...

Usted no es Jack Lemmon, Mr. Maya, usted es el Tony Curtis guapo a rabiar, pero puede que esta vez tenga un coche y me ayude a desaparecer con las piernas ardiendo en el salpicadero...

(besos)