05 enero, 2013

Aún estoy en 2012

Estoy empezando a acostumbrarme porque últimamente no hay año que empiece bien. Sin ir más lejos, en el primer post de 2011 cité a Bridget Jones y a Mario Conde: si hay algo más terrorífico, enviadme un correo. Entre eso y que estoy segura de que ya teníais muchas dudas de que volvería por aquí, el principio del año-acabado-en-trece adquiría dimensiones de virus estomacal. Ah, no, que es que también tuve un virus. Yo en la consulta del médico pensando que estaba a las puertas de la muerte y él que va y me dice sin contemplaciones que era la vigésima paciente con los mismos síntomas. Una pena.

Lo mejor fue cuando llamé a mi sobrina LuLi para preguntarle por la dichosa infección que ella también había sufrido:
- ¿Qué tal? ¿Ya no te duele la tripa?
- Pues no, Kika, pero ahora se han puesto malos Papá y Tato.
- Ya, es que lo de la tripa que tuviste es un virus y es contagioso.
- ¿Contagioso? Pues espero que no me lo peguen...

Me callé que lo más probable es que se lo hubiera pegado ella. A los niños no hay que quitarles la ilusión.

(Ni a mí el convencimiento de que lo mejor es que el año empiece el día 7 de enero. Una buena rebaja levanta el alma, aunque con la no-paga que me han dado, miraré escaparates.)

He vuelto. Que dure. Me lo he propuesto, por lo menos.

3 comentarios:

Queens dijo...

Nos alegramos de tu vuelta ( y que dure mucho mucho)

Darthpitufina dijo...

Estamos de enhorabuena, entonces.
Espero que ya te hayas restablecido por completo...


Besines!

kika... dijo...

:D

(gracias, chicas)