02 diciembre, 2012

Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación...

... y os la voy a dar. Odio desaparecer y estoy desaparecida. No puedo dejar de pensar que uno de los peores momentos de mi vida vino provocado por alguien que decidió desaparecer, y que estoy abandonando citas, gentes y experiencias como quien suelta lastre. No suelto lastre. Ninguno de vosotros lo sois. Precisamente de ahí la desaparición. Si no puedo hacer lo que hacía con la intensidad que merece, prefiero esperar para hacerlo. No quiero estar con alguien y estar pensando en otra cosa. Odiaría que lo hicieran conmigo, así que trato de no hacérselo a los demás.

La vida, mi vida, es especialista en lanzarme interrogantes irresolubles o cuya solución no depende de mí, y gestionar esas situaciones no siempre resulta sencillo. A veces me salva la determinación, y otras siento que renqueo, y al minuto siguiente vuelvo a creer y nada me cuesta demasiado esfuerzo. Pero me cuesta, claro que me cuesta. Digo yo que como a todos. Pero no quiero engañar ni engañarme pensando que hago caso cuando hace meses que no oigo nada, que proceso cuando no proceso ni lo mío.

Hago lo que puedo. En silencio, eso sí. Sigo hablando por aquí, entre susurros, os veo  poco pero trataré de veros, y si no, os pido paciencia. La salud me respeta, soy feliz deshaciendo un nudo gigante que me ocupa gran parte del día y algunas noches.

Sigo aquí.

Y en el mundo real - que no es más real que este pero sí que exige mi presencia - os pido un tiempito. Que no es poco.

3 comentarios:

Virginia Barbancho dijo...


Todo el tiempo que quieras. Aquí estaremos.

Un besazo.

Jaco dijo...

Un beso gigante.

Me vuelvo a mi rincón a esperar por ti.

(Tómate tu tiempo)

kika... dijo...

Gracias, Vicky. Gracias, Jaco.

Vuestro tiempo significa mucho.

besos,
K