17 julio, 2012

Varinia


Choose your last words
This is the last time
‘Cause you and I
We were born to die…
Born To Die, Lana del Rey


No sé si te acuerdas de aquella escena de Espartaco. La de la llegada de las esclavas a la escuela de gladiadores. Kirk Douglas grita, desgarrado, que no es un animal. Yo he querido gritar algo parecido. He querido gritarlo hoy, como si alguien hubiera decidido morir en directo y que yo lo viera, o que no le importara que yo lo viera, testigo del inocente mundo virtual en el que siempre estoy depilada y los amantes se corren a la vez. He recogido los pedazos, las fotos, deprisa y sin mirar, he puesto un cartel, porque quizá esto haya herido la sensibilidad de alguien, como si la sensibilidad de los demás pudiera guardarse en un post-it, como si me importaran sus sentimientos y no los míos. Supongo que mi cara y mi no lo miréis son suficiente, porque nadie mueve las hojas, nadie osa descolocar un papel y mirar, preguntar. Yo sí que tengo ganas de preguntar que a mí quién me paga esto, quién me salva. No lo he gritado, sólo he frenado los ojos, casi como si no importara, como si hubiera estado preparada para esto cuando me duché esta mañana, o peor, como si hubiera sabido que esto era lo normal, parte de todo lo demás.

Porque no sé si te acuerdas de la escena, pero no me dan escalofríos ni los gritos de Espartaco, ni su forma de agarrarse a la rejilla, ni las venas o los músculos. Lo que me vuelca por dentro es la frase casi en susurros de la esclava Varinia, muerta de miedo, entregada a ese que dice que no es un animal. Yo tampoco. Yo tampoco.

Yo tampoco.


(claro que hubo alguien que me salvó,
pero contarlo me queda, como si fueran los deberes,
para otro día...)

1 comentario:

Anónimo dijo...

A veces lo eres. Es sólo que si estás entre rejas, mueres. No te mueras. Por favor.