06 julio, 2012

Mi vida (pero sin mí)

Yo tenía el sueño oculto de que hicieran un largometraje de mi vida. Bueno, un largometraje no, mejor una trilogía. El Paseante era muy peliculitas y siempre estaba diciendo que la rodaría así o de esta otra manera.

Lo que nunca pensé es que la rodaría sin mí.

Sí. La Tri-Star-Paseante-Pictures se ha lanzado al mundo de contar su vida en formato peli. No lo critico. Yo me despaché a gusto en la versión 1.0 de Veintidós postales, que más que un drama era una tragedia griega de grandes proporciones. Quizá fue así la realidad, aunque nunca justifiqué lo escrito como autobiográfico, porque de hecho los detalles más terribles y por lo tanto, inverosímiles eran precisamente los verdaderos. Cuando el tiempo y el olvido me permitieron adoptar una perspectiva algo más distante de un asunto tan complicado, escribí la segunda versión de las postales, que es la que ha terminado en Siete entre cuatro. Me propuse que no fuera un exorcismo, pero sobre todo que no fuera un acto de expiación. Yo no escribo para eso.

Hace un par de días un anónimo comunicante me hizo llegar un enlace al nuevo proyecto paseantil. Tardé un poco en recuperar el aliento tras leer la sinopsis del documental (ah, sí, porque al contrario que mi libro, queda claro que es un documental autobiográfico, dicho así, con la boca llena de algas). La cuestión es que en esa historia no salgo. Ha logrado por fin hacer algo que siempre intentó y a lo que yo no traté de oponerme, por respeto no sé hacia quién. Quizá por respeto a mí misma y por decencia, porque alguna decencia tenía que quedar en todo aquel asunto. Me dejé eliminar del muro de Facebook, me dejé recolocar en otro marco espacio-temporal, me quedé callada cuando lo que tenía eran ganas de gritar y me obligué a abandonar. Bajé los brazos y me separé de todo lo que oliera a aquel asunto, no sin antes ponerle un broche de oro racial y con traca, que inspiró el final de un cortometraje. Sí, querido, al menos ese momento ya es imagen en movimiento…

Pero claro, las historias no son como son, son como se cuentan, y más si se hacen película y se llaman documental. No sé si no aparecer me aliviaba o me cabreaba. El primer momento de enfado tenía un motivo claro. Lo había logrado. Me había obliterado de su historia y la estaba haciendo la historia oficial. Ha pasado el tiempo suficiente como para que la puñaladita que sentí fuera silenciosa y el daño estuviera controlado, pero hubo puñaladita y hubo daño. De alguna manera, me sentía como la protagonista de Luz que agoniza, la película que originó la expresión hacer luz de gas. Temí que todo el mundo pensara que me lo había inventado o exagerado. Que fuera la pobre Paula Alquist oyendo ruidos en el ático. La verdad es que a todos los que vivieron el paseantismo la cosa les daba un poco de risa, porque era tan real para ellos como para mí.

Al final, la luz me la proporcionó la única persona que me queda en común con el Paseante. Le pregunté qué sabía acerca de la película. “Pues mira, Kika. Tienes que entender que esta es su autobiografía auto-autorizada. Mucho auto, mucha autojustificación. Y en su biblia personal, tú eres el evangelio de Judas. No estás en la versión oficial. Hazte a la idea. Y piensa que quizá sea mejor.”

El evangelio de Judas. Buena definición.

- ¿Sabes qué es lo peor? – me dijo Lady K cuando se lo conté – Que la película sería mucho mejor si lo contara todo. Un taquillazo. Pero él no lo sabe y nunca se dará cuenta. Total, es cine español. No la va a ver ni el perro.
- Y además yo solo acepto a Scarlett Johansson como doble de cuerpo…

Si es que al final tengo que reírme.

7 comentarios:

Marian dijo...

He de decir solamente...

¡¡Manda huevos!!

(sigo echando un ojo por aquí, aunque sea una vaga para escribir...)

Besos, bella.

kika... dijo...

Ay, BellaMarian, así es. Manda huevos...

:D

(y gracias por seguir pasando por aquí)

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

La verdad es que tu historia de cuento se parece a mi vida, pero como ya no tengo ganas de asumir que soy la musa de nadie que no me reconozca como tal, te diré que la disfruté, pese a sus ripios y giros desafinados.


"Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
A lo lejos, alguien canta. A lo lejos"


(cito a Neruda de Memoria, disculpa si hay errores a la vista)
Lu

Miguel Ángel Maya dijo...

...Yo en cambio a Scarlett no la veo, no...
;-)

kika... dijo...

Vaya. Y yo que quería que me interpretara una más pechugona que yo...

Jajajajaja

arquero dijo...

Qué post más kikeliano...y qué made in Lady K el executive summary..
Hay verdaderas estrellas que estarán toda la vida a tres descubrimientos de nuevas lunas de Plutón de distancia de bajar tanto el caché como para aceptar contratos basura de la Tri-Star-Paseante-Pictures.
Como Scarlett Johansson en Scoop...
como Ingrid en Gaslight...y como Kika en.......Kikel.

kika... dijo...

Estoy volviendo al kikelianismo, o mejor lo kikeliano está volviendo a mí...

Y lo de las intérpretes es verdad. No es un tema de caché. Es un tema de clase.

Te quiero, Arquero.

besos,
K