04 junio, 2012

Rear Window (o pequeña fantasía al modo de Migue Maya)


...there's a smorgasboard
of unspoken poisons
the whole childhood of potions
that are all bottled up,
and so one by one
I am dusting off labels,
I am uncorking bottles 
and I am filling up cups
go ahead and have a taste of
your own medicine,
here I'll have a taste of mine...

Marrow, Ani DiFranco




… y tú eras James Stewart. Yo, Grace Kelly pienso qué escribirte sobre la escayola mientras apoyo el rotulador sobre la mejilla como por casualidad. Podrías comerte una naranja de Fukushima, podría besarte, podría decirte que la vecina de enfrente ha sido envenenada.  Tú, sentadito en tu silla de ruedas me mirarías agitar el vestido blanco de cóctel y hacerme la lista haciéndome la tonta haciéndose la lista haciéndome, en fin, la rubia que sabe pero no sabe. Me preguntas si me han dejado alguna vez mientras dices que nunca han podido dejarme, porque las rupturas siempre tienen música y a mí se me ha quedado todo callado, especialmente el rotulador y las plumas del vestido. Sólo me han dejado una vez, y claro que tiene canción, dice algo acerca de venenos silenciosos de los que nadie habla. Bébete el té, James, ya queda poco para descubrir quién es el asesino, queda poco para ver qué cruje bajo mi vestido, queda poco para adivinar que no habrá más fotografías. Verás en la claridad del último momento antes del sueño que a mí no me tiembla el pulso, que no me estás mirando…




(el blog de Migue se llama Migue y el trompetista invisible
y hace poco logré salir en él... no se lo digáis, pero era
uno de los sueños de mi vida literaria... 
a ver quién me encuentra
entre sus posts)

2 comentarios:

arquero dijo...

A pesar de que siempre recuerde que capitaneabas como nadie la liga antitabaco del Club Laika, al leer post como éste no puedo pensar en otra cosa que no sea en ti releyendo tu último escrito y escoltada por el humo de un furtivo cigarrillo postcoital (o más bien postPOSTal) con la elegancia ambiental de una peli neoyorquina de los años 50.
Abrazo bat.

kika... dijo...

Lléveme, Arquero, a la azotea de un edificio en Beirut, y nos fumamos el cigarrito (que tiene que ser de liar y postcoital, por supuesto) mientras miramos los edificios heridos por las ametralladoras... Lléveme, por favor...