28 abril, 2012

Sobredosis


… perdiendo la percepción del tiempo que llevamos sin timón…
Niños Mutantes, Náufragos


No se puede morir de una sobredosis de vida. De alguna manera, la cadena de contradicciones termina por rechazarse y genera un conjunto vacío. Hace ochenta días que no me duele. Había escrito que hace ochenta días que no me duele nada, pero no es cierto. Me duele lo normal, a veces la cabeza, otras una incipiente variz. Me duelen los golpes, claro. Pero no me duele lo de siempre, no me da asco todo lo que sale de mi cuerpo. Vuelvo a ser mi yo fragante – la esclavitud del buen olor, la esclavitud del olor en general, la esclavitud del olor perdido – vuelvo a tener la contraseña para entrar en mi vida.

Me dicen que no me deje llevar por la euforia. Pero yo soy euforia. Hasta tenía ganas de volver a mi ciclotimia, a mi desorden, a todo lo malo que es mío, a los errores que tengo ganas de repetir. De pronto, el aire se había vuelto respirable, la calle me permitía caminar y con cierta sorpresa, dejé que alguien me viera y me tocara. La sorpresa quizá la tuvo mi cuerpo, o quizá algo por dentro empezó a hacer la danza de la lluvia, y lo que no estaba roto pero casi se rompió del todo. Estalló.

Hizo lo contrario a lo esperable, como siempre.

Así es mi sobredosis de alegría sin sentido. Seiscientas fotos con seiscientas sonrisas.

Ya me moriré mañana. O no pienso morirme, si puedo evitarlo…

2 comentarios:

NáN dijo...

para no morir basta seguir respirando. Y así, en el momento de morirte ya no importa tanto, ¿no?

Me alegra tanto leerte esto.

(no me alegra tanto que tengas las dos palabras esas anti-robot, ¿qué te han hecho los pobrecitos robots? Yo soy más de antiborrosidad de palabras de verificación. Si me lees, es que he triunfado en mi decodificación).

Primer intento, fallado.

kika... dijo...

Querido Nano... lo de las palabras de verificación creo que ha sido como la URL del blog... Blogger me lo ha cambiado sin quererlo yo...

Lo voy a dejar sin verificar y salvo que me ataquen los robots, así se queda. Todo para que me comentes a gusto.

Un beso enorme,
K