12 febrero, 2012

Festina lente


Dentro de poco publicarán un libro con un relato mío dentro. He pasado por todas las modalidades del miedo. Miedo a que fuera demasiado corto, demasiado intrascendente, demasiado inmaduro, demasiado malo. La última casi fue la peor y me asaltó desde el principio. Se fue combinando con otros sentimientos de temor hasta llegar a una ebullición casi de caramelo, a punto de hebra uniendo un miedo a otro en un hilo pegajoso.

El miedo es un oxímoron constante, como aquel festina lente, apresúrate lentamente, un sentimiento que tiene querencia a hacer lo contrario de lo que se le pide. Experto en perseguirte cuando lo quieres dejar atrás y en pegarse a las suelas como las tiras insistentes de papel higiénico que esperan a traición en el suelo de los baños de los bares. No le basta con asaltar, quiere ridículo, quiere parálisis y, si puede ser, dolor.

Mientras, supongo que viven sin miedo los que creen que en el fondo esta crisis no es una repetición de todas las crisis anteriores y que no queda nada por aprender de los que antes las estudiaron. Repetir que esta crisis necesita un cambio de paradigma significa admitir que nadie sabe nada de ella. La tristeza pertinaz que se nos está tatuando encima sirve para que se extienda el miedo y solamente nos concentremos en huir de él.

Me pregunto qué pasará si nadie se regodea en el temor y lo impulsa como fuerza creativa, si nadie decide morir metafóricamente por aislarse el alma, por mero instinto de conservación, si nadie piensa ya en regodearse y venerar lo que no tiene sentido. No nos quedará más que lo práctico y el miedo, y yo quiero volver a sentir…

5 comentarios:

Anónimo dijo...

The Thelonious Monk Institute of Jazz, en su libro ‘Jazz in América’, describe de la siguiente manera: “(…) cuando un intérprete individual o un conjunto toca de una forma tan rítmicamente coordinada que provoca una respuesta visceral del oyente (hasta el punto de provocar el tamorileo de los pies y el cabeceo de la cabeza). Una sensación de irresistible flotabilidad gravitatoria que desafía incluso la misma definición verbal“.

Tienes swing.
No tengas miedo. Déjalo libre. Libérrimo. Y fluye. Como sabes hacer.

ETDN dijo...

¿Cuándo? ¡Avisa!

Y ya sabes que no es valiente quien no tiene miedo, sino quien lo vence.

Beso

Andrín dijo...

Puritito miedo escénico, Kika. Infundado.

NáN dijo...

Dimi quando e dove

kika... dijo...

Os avisaré en cuanto lo sepa... :D

besos a todos,
K