13 noviembre, 2011

La lectora por horas


La Confidencial me dijo ayer que hay que querer mucho a una persona para leerle en voz alta. Los primeros días de la multiescayola de telemadre, le leí los primeros capítulos de un libro muy gordo que la pobre no podía sujetar. Cuando tuvo sinusitis, también ejercí de lectora por horas. Cuando estaba en la Universidad leí una obra acerca de una persona que se ganaba así la vida así. Le he prometido que se lo enviaré a su exilio donde cada vez hace más frío. Ella cree que con la obra de Sanchís Sinisterra le demostraré que estoy de acuerdo con ella, pero también podría ser lo contrario. Tendrá que leérsela para saberlo, aunque ya le adelanto que el amor tiene algo que ver.

En realidad, el amor siempre tiene algo que ver. En lo último que he escrito – y que espero que vea la luz en diciembre – diserto acerca de ciertos sentimientos que conforman un lado extraño del amor. La parte poco clara, cuando menos y siendo muy suave. Durante una temporada este reverso oculto fue lo que más me dio qué pensar.

Ahora ya no.

Creo que a La Confidencial le ocurre lo mismo.

El otro día alguien me decía que acabo de ir un poco más lejos en lo que he hecho siempre: básicamente vivir como quiero. En el fondo todo derivaba de una idea que llevo manejando una temporada y que no quiero contar ahora porque ya habrá ocasión. La cuestión es que el amor en otro orden, en el bueno aunque no idílico – porque sé que lo perfecto es enemigo de lo bueno – está volviendo a dejarse ver. No es que esté enamorada, sino que la clave positiva indica una fase alcista y como soy muy aficionada a la ciclotimia no me voy a perder nada de lo que viene. Es una especie de fe ciega en lo siguiente – desconocido – como la del niño de tres años que ha sobrevivido una noche abrazado al cadáver de su padre.

Pienso en eso mientras me acuerdo de mi abuelo, de La Confidencial y de dos chicas a las que no conozco. Así todos los días.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Era una pregunta retórica. Te lo he dicho. Y lo seguiré haciendo cada noche. Faltaría más.

kika... dijo...

Entiendo que lo dices en pasado...

Anónimo dijo...

No. Siempre.
Recuperate pronto, te necesitamos.