08 noviembre, 2011

El Gato Montés (vía subcutánea)


Telemadre sigue bien. Tiene para rato, las fracturas son así. Por lo menos cuarenta días con sus correspondientes cuarenta noches, que no sé qué es peor. Exactamente como me advirtió NáN. Sigo de enfermerita de playmobil y contestando llamadas telefónicas en las que me preguntan qué tal está día tras día, y me dan ganas de decir que está igual que ayer y exactamente igual que mañana, y que la situación, salvo que le dé por salir corriendo, va a permanecer estacionaria las próximas cinco semanas de marras.

Las llamadas de los primeros días se veían inequívocamente acompañadas por los típicos consejitos de la abuela, que teniendo en cuenta que telemadre no se podía mover en absoluto me exasperaron un poco. Sobre todo los que me decían que si podía usar muletas. Esos pobres no sé qué parte de brazo y pie roto se habían perdido…

El contenido de las llamadas ha ido variando y ahora está la gente que telefonea  para contarnos sus enfermedades y traumatismos. No sé si lo que aplican es que estas cosas unen o en el fondo tratan de hacer ver que todo podría haber sido peor. Es un poco deprimente, para qué me voy a engañar.

Casi la única cosa divertida que ha pasado tuvo su origen en algo casi igual de frustrante. Yo tengo mucho miedo a las inyecciones, a los análisis y a los pinchazos en general. La única aguja que me gusta es la del tocadiscos. El caso es que a la pobre telemadre la he tenido que pinchar unas inyecciones en la tripa, y me daba más miedo a mí que a ella (cuidadito con los listos que van a dar el consejito de la abuela: no se puede pinchar, tiene la mano derecha escayolada, recordemos). Así que yo le quité el capuchón a la jeringuilla mientras me caía por la espalda una gota de sudor frío. Casi me desmayo al ver la aguja, pero dada la situación, me sobrepuse, cogí el alcohol y el algodón… y levanté la aguja para entrar a matar. En ese momento, telemadre se pone a cantar esto.

Casi me ahogo del ataque de risa.


El Gato Montés. Adminístrese siempre por vía subcutánea.

9 comentarios:

Andrín dijo...

Tú lo que tienes que hacer con Telemadre es...
Retenla en casa, pordiós, que es capaz de escaparse cualquier mañana a poner orden allí donde se tema que puede haber caos.
¿Puedo ir un día a firmar en la escayola?

kika... dijo...

Eres de los que mejor conocen a telemadre, que es la pera limonera... Menos mal que cuando se pasa de vueltas se cansa mucho y se da cuenta... Pufff...

Ven cuando quieras :D

besos,
Kika

N.M. dijo...

vaya y yo que me sentía fatal por no haberos llamado...
casi me quedo más tranquila sabiendo que a pesar de todo las cosas evolucionan favorablemente aunque sea una cuestión lenta

mil besazos a telemadre y a ti
(pendiente de vosotras)
muá

NáN dijo...

La gente se pasa cantidá. Las dos primeras veces que lo cueanti, te da gustito desahogarte, pero a partir de ahí es un infiernillo.

¿Eparina en barriguita o antidolor intramuscular?

Un consejo: queriéndola mucho, haz lo que te salga de las narices. Y si necesitas ayuda, compañía o un argo parecido (y no vives fuera del anillo de la M-30, espacio exterior en que empiezo a sufrir de pálpitos y sudoraciones), grita.

kika... dijo...

Querido NáN: Heparina en la barriga, ya sé que no es para tanto, pero me dan miedo las agujas, y más que me las pinchen a mí, hacerle daño a otra persona...

(y me apunto el consejo...)

besos
K

kika... dijo...

Nares, todo va despacito...

besos y gracias,
K

NáN dijo...

80 me tuve que poner a mí mismo. Un flipe. A veces era muy desagradable, no sé por qué, lo que hizo que en dos ocasiones me clavara la aguja en uno de los dedos con los que pellizcaba la piel. Ugrhhhh.

¿Estás segura de que es con "h"?

kika... dijo...

Creo que sí, porque la primera vez se sacó de células hepáticas...

(besos)

NáN dijo...

pues en ese caso, es la primera vez que me pincho una herrata.