15 mayo, 2011

Rilke de imitación

Por todo ello, será fácil comprender que yo, en aquel mismo instante, decidiera enviar mis ensayos poéticos a Rainer Maria Rilke y solicitar su dictamen. No cumplidos aún los veinte años, y hallándome apenas en el umbral de una carrera, que en mi íntimo sentir era del todo contraria a mis inclinaciones, creía que si acaso podía esperar comprensión de alguien, había de encontrarla en el autor de Para mi propio festejo. Y sin que lo hubiese premeditado, tomó cuerpo y juntose a mis versos una carta, en la cual me confiaba tan francamente al poeta como jamás me confié, ni antes ni después, a ningún otro ser.
Franz Xaber Kappus


Lo de escribir cuando no te consideras escritor suele ser un vicio bastante solitario. Quiero decir que los escritores profesionales tienen que hacer su poquito de autobombo, lo que me parece estupendo, pero los que se dedican al asunto como afición lo suelen llevar más o menos en la intimidad. De hecho, este blog hizo mucho por sacarme el orgullo escritoril, igual que lo hicieron las palabras de ETDN, NáN, Guille o Lara.

Todos esos escritores que viven en silencio e incluso sufren en silencio, como las hemorroides, pero que se toman el asunto en serio, pasan el día pensando en cómo mejorar sus textos. Los que no lo piensan son muy inconscientes. Como yo no llevo la cosa demasiado en secreto – al contrario de lo que creen algunos, con poner “Kika” y “blog” en Google creo que se me encuentra– a veces aparece alguien que solicita mis servicios como Rilke de imitación. Rilke escribió Cartas a un joven poeta respondiendo a las misivas de un escritor que tenía la preocupación esa de quiero-escribir-y-ahora-cómo-lo-hago. Lo que pasa es que Franz Xaber Kappus, el joven poeta en cuestión, tenía acceso a Rilke y el pobre Principillo puede preguntarme a mí. No es lo mismo, que yo me he visto en un espejo. Soy su Rilke de imitación. La Rilke suplente. La Rilke ad interim. Pero no creo que decirle que se lea el libro en cuestión le vaya a servir de mucho. Tampoco creo que le vaya a recomendar nada que no esté en la colección de cartas rilkeanas: la importancia de la introspección, consideraciones sobre el oficio de artista, recomendaciones de textos que puedan ayudarle o la importancia y las dificultades de la soledad. Quizá sí pueda ayudarle porque se lo puedo recomendar desde más cerca, porque el pobre Rilke murió en 1926 y salvo que hagamos una sesión de espiritismo, a mí me tiene más a mano.

Creo que escribir tiene mucho de oficio, de técnica. También lo tiene de intuición. El Principillo aún no sabe lo liberador que es encontrar un estilo propio, un estilo que después sirve para escribir con él o contra él. Le preocupa lo escrito por necesidad. A mí es precisamente lo que más me gusta, porque después de la necesidad llega escribir por placer, y después me parece que llegan las acrobacias, los saltos mortales, la sensación de fluidez.

Me he prometido que si no estoy a la altura o si llego al tope de lo que le puedo enseñar, lo pondré en manos más experimentadas. De momento, vamos a ver qué pasa.

6 comentarios:

NáN dijo...

Gracias por la mención. Estos placeres solitarios se vuelven tan necesarios que vivimos una parte importante de nuestra vida para ellos. Nos dan el autismo necesario para no leer el periódico (y vomitar). Y también, je, jé, sabes que a veces nos juntamos, leemos y es una orgía.

En realidad, el truco para escribir es fácil (de decir, no de conseguir). Es el mismo que el de los buenos boxeadores y toreros (los cito porque se juegan el físico con la misma ferocidad que nosotros nos jugamos la mente): encontrar la distancia.

Cuando uno encuentra "su" distancia, ya tiene un estilo para contarlo todo de verdad.

Me gustaría ser rico para comprar un castillo, llamarlo Duino II, y ponerlo a tu disposición durante largas temporadas.

Elena Lechuga dijo...

Cómo gusta leerte más a menudo. Qué suerte tiene el Principito.
Besos Kika

Minuet dijo...

Hola KiKa, te leo a diario, aunque ya casi no comento...si pasas por mi blog, entenderás esto:

Paso para decirte que, aunque, casi con toda seguridad mi blog pase a manos de un autor en adopción (estoy buscando uno que siga mi trabajo hasta ahora), quiero decirte que seguiré leyéndote y comentando..Minuet no desaparece del todo.

Gracias por compartir
Bsos

kika... dijo...

NáN... vámonos a Duino II, si no existe nos lo inventamos... Era de justicia mencionarte y le llevaré al Principillo tu consejo, si es que no lo ha leído ya...

Elena... estoy haciendo intención de escribir más, pero sin escribir de relleno. Eso hace que cuente menos cosas pero intento seguir viva...

Minuet... me alegra que sigas pasando por aquí, a pesar de los vaivenes de tu blog...

besos a los tres,
K

raskolnikov dijo...

Me ha encantado la entrada! Cuánta verdad en las palabras de Elena: Qué suerte tiene el Principillo de tenerte cerca y poder aprender de tus consejos!

kika... dijo...

Pues nada, si ves al Principillo dile que se pase a recoger los deberes...

(un beso)