29 mayo, 2011

Reality show

(la foto es de mtv.es)


Llevo una semana un poco de bajón. Por eso no he escrito mucho y no he publicado nada. Ya está el panorama lo suficientemente indignado como para aparecer yo con mi cuaderno de agravios de los últimos quince días. El post anterior no auguraba nada bueno. Y así siguió el asunto. Más de dos decepciones a la semana. Un número sorprendente para ser solo* quince días. En este contexto bajunero decidí que no iba a comentar nada por aquí.

- Kika, ¿vas a ir a la Puerta del Sol?
- No, Confi, ya vengo indignada de casa.

Hasta ahí llegó mi descreimiento generalizado.

Podría hablar de la acampada de Sol, y quizá un día lo haga. De momento, voy a seguir con mi momento bajón porque hasta yo misma me boicoteo. Cuando entro en barrena, hace falta un shock para sacarme del aturdimiento que me produce la tristeza combinada con cabreo. Hay un programa de la televisión que últimamente tiene efectos mágicos sobre mi humor. Es ver Alaska y Mario y partirme de la risa. Me río con ellos, que conste. Tengo mis momentos de frivolité, y mis momentos de grave frivolité. Sobre todo, tengo mis momentos surrealistas y almodovarianos, porque si me pilla Pedroooo no hace una peli de mi vida: hace una trilogía.

- Mamá, quiero tener mi propio reality show.

Mi madre hace que no me oye. En realidad está concentrada siguiendo las clases de inglés de Mario Vaquerizo (adoro a Mario), que ha contratado a una de las profes de TeleVaughan y va y viene, dale que te pego con el verbo to be. En presente y afirmativo, como dice él mismo. A mí me da miedo el señor Vaughan. Me da miedo cuando sale en la tele venga a repetir la pronunciación con esa voz y esa cara tan seria. A mi madre le cae bien el señor Vaughan. Yo me aguanto porque pienso que estará haciendo mucho por el nivel de inglés de España, si bien hace muy poco por mi nivel de pesadillas: en la semanita de bajón he tenido unos sueños que no sé si le habrían ido más a Almodóvar o al guionista de REC. En uno, mi madre okupaba mi despacho so pretexto de que le gustaba mucho más mi trabajo que el suyo. En otro me salía de la tripa una especie de alien que decía ser mi hermano siamés, al grito de Kika, me tienes harto. En una tercera, hacíamos espiritismo en el despacho de mi jefa y se aparecía el señor Vaughan. Trataba de explicarnos no sé qué diferencia entre el inglés británico y el americano. Fue la única pesadilla con final feliz porque en ella yo lograba poner pies en polvorosa al profesor-espíritu citando a Oscar Wilde. Ya se sabe: los ingleses y los americanos lo tienen todo en común, menos el idioma. El señor se esfumaba con una explosión de la que salía confeti dorado y todo tipo de chispitas pirotécnicas.

Imaginaros cómo es esto cuando se lo cuento a alguien. Si encima le grabaran la cara a mi interlocutor  y lo echaran por la tele, sería la repera.

He decidido dos cosas. La primera, que se acabó el bajón. A ver si puedo mantenerlo porque los últimos quince días han sido de órdago. La segunda… se me ha olvidado. Bueno, a lo mejor no. La segunda la contaré cuando quiera, que para eso las Realidades Paralelas tienen algo de reality. Aunque solo* sea el nombre.

* hay que adaptarse ya a la nueva ortografía: me he resistido, pero…

5 comentarios:

Jaco dijo...

Me niego a adaptarme a la nueva ortografía con el "solo". Es algo de lo que la RAE nunca conseguirá convencerme.

Muchísimo ánimo princesa. Acaba con el bajón y vamos a sonreír.

Un beso fuerte

Elena Lechuga dijo...

Soy la peor. El mayor acto de rebeldía en mi vida, es seguir con mi ortografía de EGB. Yo he soñado con un hombre-cabra. Que Freud no se entere de nuestros sueños, que nos recomienda un novio fijo. Lo que faltaba.
Besos

hidden_angel dijo...

Mucho ánimo, princesa. Si tuviéramos nuestro propio reality, Carmen Lomana querría venir todos los días. Saldríamos de compras con Nati Abascal y sus churumbeles dejarían a las novias para intentar ligar con nosotras. Nos invitarían a salir por los bares pijos, pero nosotras somos más de Huertas/Chueca/Malasaña y, en lugar de las partidas de dominó de Alaska y Mario, volveríamos a colocar al trivial como juego trending.
Realmente, no sé por qué la gente no ve nuestro potencial porque somos más divertidas que las princesas de barrio; hablaríamos de temas de actualidad y nuestras miradas por Madrid y demás lugares almerienses y pacenses de España tendrían más valor que un reportaje de Callejeros.

kika... dijo...

Anda que me habeis salido rebeldes, Jaco y Elena... :D Yo me había resistido, pero ya no sé si seguir... Lo de los sueños es cierto, si nos pilla Freud nos manda a Cuenca, pero también os digo que a lo mejor si Freud conociera mi reality show como lo cuenta hidden_angel a lo mejor le encantabo. A quizá se volvía a morir del susto...

(besos)

Raky dijo...

Hola Kika! Me ha gustado tu blog ^.^ te sigo. ¿El señor Vaughan se te ha aparecido en sueños? jaja la verdad es que si que parece un tipo un poco siniestro xD.
Y sea lo que sea por lo que estás de bajón, Ánimooo!
Te invito a visitar mi blog:

repertoriodefrasesestúpidas.blogspot.com

Un cordial saludo!!! :)