05 noviembre, 2010

Todo pesa

i.
El cansancio verdadero no es el dolor muscular ni la distensión de las extremidades. Es una especie de asfixia, de pesadez ventilatoria o de lentitud en las rutinarias oxigenaciones que me mantienen viva. Estoy cansada y me parece que respiro menos. No más, como debería. Recuerdo la única droga a la que me habría hecho adicta. El oxígeno del hospital. Cada vez que piso uno, finjo la pesadez y el cansancio a ver si me administran un poco de ese aire fresco y crujiente, que sorprende primero a mi pulmón izquierdo, y que es malo, malísimo porque reseca la garganta. Pero me lo bebo y comprendo a Michael Jackson. No sé si le iba lo del oxígeno, pero le pegaba todo.

ii.
Recuerdo que al principio pensé que no volvería. Hacerle venir es cruel, y él viene. Yo le llamo y siento una mezcla de culpabilidad y punzadas de venganza. Cada vez más débiles. Dice que soy una maleducada por recordarle que me dijo que se lo pensaría una semana. Una semana para decidir si se quedaba con su novia o se venía conmigo. Jamás debí someterme a su consideración, aunque creo que eso no puede decidirse. Sí podía decidir qué vendría después, aunque ya vaticiné que no habría después.
- No me vas a escoger. A mí nunca me eligen.
En ocasiones pienso en su novia.

iii.
Odio los poetas que leen con voz de poeta aunque no sé si yo misma lo hago. Creo que no, pero mis cajas de resonancia internas me impiden saber cómo es mi voz de poeta. Me da miedo mi voz normal: cuando me pongo nerviosa se descontrola y se hace más aguda, parloteo, me autoafirmo. Odio a los poetas, en general. Te odias a ti misma, dice mi madre. Al segundo se da cuenta de que me ha llamado poeta y retrocede para borrar lo dicho. Me gustaría escribir buena poesía, ganar premios, ser la it-girl que tiene el mundo fundido a recitales y segura de sí lo empapela todo con poéticos pecadillos más o menos logrados. Esas cosas no me pasan.

iv.
Todo pesa.

4 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

Tanto pesa todo que cuesta respirar. Shakira (que es más lista de lo que parece), dice que "lo que aún no fue, fue para hacerse hoy".
Lo que no ha pasado, pasado está. ¿Quién sabe lo que vendrá?

Muchos bicos

El Santo dijo...

Kika, estoy de acuerdo en dos cosas: "Eso no puede decidirse", tienes más razón que un santo (o sea, que un "yo" ;-)) y "Todo pesa". Pero te añado una tercera gran frase de la humanidad, que es la que nos permite sobrevivir: "Todo pesa... y todo pasa".
Perdona por la apostilla, pero ya sabes que es a lo que me dedico últimamente (jaja).

Un beso,

El Santo

kika... dijo...

Elena... efectivamente... yo soy mucho de ese proverbio oriental "si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas?, si tu problema no tiene solución ¿por qué te preocupas?... pero a veces pesa...

biquiños!
K

kika... dijo...

Efectivamente, Santito, todo pesa y luego, normalmente, pasa. O lo hacemos pasar. O lo pasamos. O pasamos, sencillamente.

besos,
K