11 octubre, 2010

Sólo soy un estúpido esperando en tu portal

No sé si es el jarabe para la tos, pero el mundo me parece especialmente surrealista estos días. Me caen marrones de trabajo con los que muy poco he tenido que ver, me he escrito algún email con el Lobo, a Lucía Etxebarría le gustan los chicos de Ron Lalá. Su trabajo, claro, no sus cuerpos. O las dos cosas. Cuidado, que a mí también me gustan Cayetano Rivera y César Cabo por sus trabajos. He llegado a twitter por segunda vez. La primera fue por mi cuenta y esta, que es la definitiva, de la mano de Henar, que es toda una experta. Necesito definitivamente un teléfono con internet para estar al día, pero no tengo suficientes puntos cutrestar. Un lío. Como lo del twitter: empieza siendo una peli de Allen y acaba en Almodóvar. Las cosas que empiezan en Woody y acaban cerca de Almodóvar me encantan. Veo la tele con los ojos vidriosos de catarro. Belén (Esteban) lo ha dejado con el Fran. Digo el Fran porque así lo llama la gente del barrio de al lado de mi casa, donde tiene un bar famoso por su consomé. O caldo. A caldo es como le están poniendo. A mí en todo este asunto la que me gusta es la examigaconderechoaroce que ha salido despechada en el programa de Jaime Cantizano, desatando una suerte de holocausto nuclear mediático, toda vez que contaba que se había acostado con el Fran. Me imagino al Fran pidiendo perdón, que es lo que se pide en estas ocasiones si se tiene un corazón en lugar de una patata. Aunque yo lo haría cantando el célebre tema de Patricio B., Perdón. Lo de Ana, ábreme/no he bebido/traigo flores/y quiero mi perdón y lo de Sólo soy un estúpido/esperando en tu portal son frases fundamentales en todo acto de contrición parejil que se precie. Esa es la parte almodovariana. La de Woody Allen fue la penúltima conversación – si es que eso que se hace por el messenger puede llamarse conversar - con el Lobo. Me pareció que ya nada de mí le gustaba. Ni estaba guapa en la foto del facebook, ni le gustaba las cosas que decía, le parecía que había perdido mi lado tierno… No sé. Yo soy la misma, sin contar que voy camino de dos años de estar bastante regular de salud y eso no es que me haya cambiado el carácter, es que me ha dejado mucha menos fuerza. En mi descargo, aunque no como justificación, digo que pasar de la sobra a la falta es complicado. Quizá lo sea también para el Lobo. O no.

(los que tengan Spotify pueden escuchar
Perdón, de Patricio B. aquí

lo siento, pero no he encontrado
la canción en ningún otro sitio)

4 comentarios:

NáN dijo...

Pues yo, que soy ya un lobo viejo que come poco, diría que nada ni te sobra ni te falta. Salvo, a lo mejor, el cariño verdadero; pero el temita prefiero dejárselo a los periogilis de Cantizano, que de eso saben un rato. Y ya tú me vas contando, ¿vale?, que el tiempo lo he perdido siempre a mi manera.

En escribir sí que te vas saliendo. Comprendo que dirás que es alto el precio. Cuando abran un chino de escrituras, te aviso (aunque los textos imagino que saldrán como de plástico y en lo textil se abrirán las sisas).

Es un placer pasar por este sitio de morado de bandera buena o de feminista no recalcitrante.

Besos

kika... dijo...

Nano... siempre que estoy a punto de los replanteamientos peligrosos (no de los replanteamientos buenos, que también los hay), aparece con un comentario y un email y me haces FELIZ.

Pues eso. No hace falta más adorno.

(gracias)

y besos
K

Jaco dijo...

Queridísima Kika, con tu permiso voy a buscarte en twitter y followearte (con perdón). A ver cuanto tardo en encontrarte.

Un beso

kika... dijo...

Pues fuiste rapidísimo! yo te mandé un request, espero haberlo hecho bien...

... y para todos los que quieran, mi twitter es @kikamagia.

besos
K