20 septiembre, 2010

Se puede llorar comiendo pizza congelada




Quizá cene una pizza congelada. Mi madre se ríe y cuelga el teléfono. No sé si piensa que es triste o tierno cenar eso. A mí me recuerda a mis viajes a la casa de Yeimi en Colesdebruselas, porque yo no iba a Colesdebruselas, iba a su casa. Por eso ahora la idea de pisar la ciudad y que no le contenga me entristece. Yo viajaba siempre en el último vuelo de Iberia, que llega a una ciudad mojada y aparentemente vacía, brillando tenue sobre los adoquines. Yeimi siempre me esperaba con la cena en la mesa: mi filete de pescado o una pizza congelada comprada a última hora. Ya sabes a qué velocidad trabajamos aquí.

Es inevitable recordarlo mientras copio su ritual para la pizza congelada perfecta. La marca adecuada, el papel de aluminio sobre la bandeja del horno, la gota de aceite para evitar que se pegue. Mientras se calienta, repaso la vida de Burroughs para un coloquio: Joan y la ruleta rusa, el transplante de hígado de su hijo y Tánger.

No sé si volveré a Tánger: al bulevar, a la confusa medina, a pasear por la kasbah en viernes al lado de B. Salir por un agujero en la muralla y ver el mar haciendo contraste con las chilabas blancas del día de fiesta, que me regañen por ir en tirantes en pleno Ramadán. Sentirme zona internacional, territorio pisoteado a gusto, jugar con los especialistas de una de Leonardo DiCaprio. Entonces suena el cañón, marca el fin del ayuno y en las calles sólo quedan los ladrones y quizá Burroughs o su fanstasma. Mirándome con ojos muy abiertos y diciendo que yo también desearé amanecer casi destruida fruto del humo, diciendo que algún día comprenderé que estoy equivocada. Que nada de lo importante lo era.

Se puede llorar comiendo pizza congelada.


así se rompía el ayuno en Tánger
al fondo, el Cinema Rif


2 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

A mí siempre me pone un poco de los nervios que cuando alguien comente alguno de mis posts, crea que tiene algo que ver con mi estado de ánimo. Te mando un enlace; si estoy metiendo la pata me metes en el saco de los comentaristas plastas. Si no; además del enlace, avisa cuando vengas pal sur que verás que gazpachito te vas a cenar. Y despues mojito. Ya verás, ya.
http://www.youtube.com/watch?v=fBgT9BDX_tE

kika... dijo...

Era una nostalgia rara.

Y a mí me encantan el sur y el gazpacho, da igual de qué humor esté...

Un beso,
K