08 junio, 2010

Huelga de celo(s)

Soy funcionaria. Por si alguien no lo sabía. Así que hoy me tocaba ponerme en huelga para protestar por el palo que nos han metido en la nómina y quien sabe si por Detroit. Me apetecía un huevo no ir a trabajar, pero cuando he visto lo que nos van a quitar y lo que auto-quitaba yo hoy si hacía huelga, he salido de casa más pronto que nunca, a ver si iba a llegar tarde a firmar.

Me parece que todo el mundo ha pensado lo mismo, porque mi curro estaba más lleno que nunca. Casi han venido hasta los que están de baja.

No voy a echar el rollo, porque este post no va de eso. En realidad va de que la culpa de la crisis mundial la tenemos La Confidencial y yo. Fuimos nosotras. Nosotras pinchamos la burbuja inmobiliaria. Nosotras pusimos los parquímetros, matamos a Manolete y quebramos Lehman Brothers. Y la última. Nosotras escribimos el final de Perdidos. Y además el Estado nos paga miles de millones de euros mientras lo hacemos.

Somos malas, qué le vamos a hacer.

Hoy, para animar un poco el Organismo [oficial en el que trabajamos] hemos decidido hacer huelga de celos. Sí, con ese. Consiste, más o menos, en ponerse minifalda y escote para ir a trabajar. Tengo que decir que las faldas no eran tan cortas (pero eran faldas). Esto lo aclaro porque La Confidencial siempre va muy mona a trabajar, pero yo no me visto, me tapo. Hay gente en mi trabajo que duda de que yo tenga piernas, porque casi siempre llevo pantalones o falda larga. Hoy han salido de dudas. Ahí ha comenzado la labor social de la huelga de celos, que complementada con los escotes ha hecho que no trabajara ni Cristo. Y sin perder dinero, oiga.

La belleza oficial es La Confidencial. Pero yo, entre que he descubierto que tenía piernas y que me he puesto a indicar dónde había que firmar que no hacías huelga como si fuera una azafata de avión, la he liado bastante parda. Entre eso y que otra chica que trabaja en el Organismo casi agrede ella al piquete que se le ha acercado, hemos pasado una mañana de lo más animada.

Y encima, nos ha tocado trabajar, lo que para ser funcionarias malignas no está nada mal (yo no pienso desmentir eso de que los funcionarios no trabajamos... ¿para qué? Si nadie se lo va a creer...)

Y cuando he salido para ir a comer, me he encontrado que mis funcionarios favoritos, los bomberos, se estaban manifestando en la Bolsa de Madrid (al lado de mi trabajo). Por lo visto, han irrumpido en el parqué para mostrar estas pancartas, en las que pone que los mercados causan la crisis. Pobres. No saben que hemos sido La Confidencial y yo...



Después, han salido a la calle, que es donde me los he encontrado.


La policía se ha acercado para identificarles, pero no se han atrevido. Están cachas, los bomberos. Y mientras, yo cantaba por lo bajini la cancioncilla esa de con los maderos, hacemos lapiceros.

Bomberos, eso sí que es un Cuerpo. Y no al que yo pertenezco. Por cierto, si vivís cerca de un parque de bomberos, pasaros a ver las pancartas en las que se quejan de que casi no hay bomberos de guardia en Madrid. Recordad que ellos son funcionarios también... A mí puede que me paguen por hacer el mal, pero ellos se juegan la vida.

Y son muy guapos. (Aquí os diría La Confidencial que me sonrojo. Pues sí.)

2 comentarios:

Víctor dijo...

Gracias por la parte que me toca.
Soy compañero de cuatro de esos bomberos que han estado esta mañana en el parqué.
Por la tarde he asistido a la manifestación y aunque ha llovido un poco, no ha sido inconveniente para que pudiésemos realizar nuestra protesta de modo pacífico, al menos por ahora.

Quizá la situación se recrudezca con el tiempo y los bomberos, aunque en los últimos tiempos nos hemos ablandado un poco, seguimos formando parte del sector duro cuando es necesario.

Un saludo y gracias de nuevo.

kika... dijo...

Querido Víctor:

La verdad es que fue realmente mágico: escribo sobre los bomberos y me ha aparece por aquí uno de ellos. Bienvenido a las Realidades Paralelas. Seguid informando a la gente de que casi no hay bomberos de guardia, seguid en la lucha... y hacedlo todo tan bien como el martes por la mañana.

Dentro de poco contaré una de mis peripecias relacionadas con tu gremio... que también tiene miga...

besos y mucha magia,
K