18 junio, 2010

Fotos y papeles

A Nares Montero le va la marcha. Me explico. Hace no demasiado me pidió que actuara como maestra de ceremonias en la presentación de su nuevo libro de poesía, Papel fotográfico. Me pareció entender que tenía que hablar de su vida, pero Nares sabe que yo suelo hacer un poco lo que me da la gana. Me preparé una hojita con una comparación sesuda de la poesía con la fotografía, dispuesta a soltar el rollete de rigor que soltaba Baudelaire acerca del arte en la era de la reproducción mecánica. Después de todo, una ha estudiado esa carrera que vale para todo y se llama Humanidades... No os creáis: parafraseando a Melanie Griffith en Armas de Mujer, tengo una mente para la Estética y la Teoría del Arte y un cuerpo... un cuerpo para tirarlo a la basura.

Mi madre me había avisado. Ni se te ocurra hacer un monólogo de esos de los tuyos en los que cuentas tu vida, que la gente que no te conoce no capta tu sentido del humor. Pero Nares sabe - porque le va la marcha, ya lo he dicho - que como me dé por improvisar, sabemos cómo empezamos pero no cómo terminamos.

Antes de empezar, mientras daba los besos de rigor a Guille Ortiz, ETDN, Roberto Terán, Q, Queens, Lady K y un largo etcétera (fue graciosísimo lo de David Casas Peralta, que me vio por el escaparate y entró a ver qué estaba haciendo), pensaba en qué decir. La cosa es que antes de mí hablaba José Luis Zúñiga, el prologuista de la obra. Dos riesgos fundamentales: repetir lo que ya viene en el libro o que Zuñi me pisara el argumentario largamente elaborado. Y la gota que colmó el vaso fue cuando Nares me dijo, una vez que el acto ya había comenzado:
- No es por desestabilizarte, pero ha venido el Paseante.

Traca traca, como diría El Último Superviviente.

Pepe Rodríguez, Nares Montero y yo (foto: Lady K)

En lugar de ponerme nerviosa, tiré el papel al suelo y en lugar de Kika-académica, salió Kika-en-estado-puro. Con el humor ese que dice mi madre. La verdad, eso era lo que tenía ganas de hacer desde el principio, pero para todo hacen falta excusas.

Pepe Rodríguez (el líder de Dardem) tejió paisajes sonoros para unos poemas que Nares recitó mejor que nunca, con strip-tease de guante incluido.

Pepe Rodríguez y Nares Montero (foto: Lady K)


Los libros se vendieron bien, a la gente le gustaron bastante y hasta hubo debates acerca de cuál de las portadas, que son todas distintas, era la más bonita.

Y, de momento, Nares no me ha puesto una querella criminal por monólogos cerebralmente peligrosos.

Pero entenderé perfectamente que la próxima vez la maestra de ceremonias sea Letizia Ortiz.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo, my dear!

Pablo dijo...

Una pena no haber podido estar por allí. Espero hacerme pronto con una copia de esta singular obra.

Un abrazo

kika... dijo...

anónimo... me imagino que será inútil si pregunto quién eres (no hay muchos anónimos que me llamen así, pero no hay sólo uno tampoco)...

pablo... ¡dile a nares que te mande uno ipso facto!

besos!
K

Anónimo dijo...

Son ya muchos años leyéndote todos los días, my dear. Y me encanta verte contenta! Siempre.

Henar dijo...

¿El Paseante? Joder, ya es mala suerte, mecagüen la mar. 5 millones de habitantes o 6!!!!

Me alegro que todo saliera bien. Tengo ganas de estar de en algún recital de Nares, que veo que son muy aburridos.... XD

Besos linda!

H

Nares Montero dijo...

Nada de Letizias yo sigo prefiriéndote a ti mil veces!
Muack!
N