28 marzo, 2010

Caníbales


Practicábamos con frecuencia un extraño tipo de canibalismo. La trampa estaba en decir que era extraño, porque el deseo caníbal, igual que las ganas de matar, nace inevitablemente empapado en pecado.

4 comentarios:

Michelle Durán dijo...

No se qué comentar , porque tengo en la cabeza una onomatopeya dinosaurica : "grrrrrrr" .

Miguel Ángel Maya dijo...

...Bueno, nace inevitablemente empapado, creo yo, el pecado viene después, incluso hay veces que hay que ponerlo a secar porque si no es como si se desactivara...
...No sé, digo yo...

kika... dijo...

Michelle... muchas gracias (creo que el grrrrrrrrrr le pega mucho a este texto)...

Migue... pues muy bien dicho. Precisamente ese pecado que viene después le pone la gracia a lo de ser caníbal. Creo.

besos
K

raskolnikov dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.