17 febrero, 2010

Ese delicado color

Ese delicado color del que hablo es el marrón. Los marrones, en plan sustantivo, son esos rollos personales o de trabajo de los que nadie quiere ni oír hablar, y menos aún, comérselos. Porque ese colorín se come, pero no como si fuera una tarta de chocolate, que es marrón también, sino como una especie de espaguetis de alambre de espino que se traga mal en todo caso. Ni con azúcar.

Los marrones se pueden esquivar con frases del estilo de yo no entiendo nada de eso o es que no sé. Ser rubia ayuda, porque dicen que esas jaculatorias - que espantan el mal a toda velocidad - siempre suenan mucho más creíbles de labios de las que tenemos el pelo claro o llevamos mechas.

Hacerse el enajenado o labrarse reputación de pirado también funciona bastante bien. Pongamos por ejemplo que te va a caer el marrón de acompañar a alguien de tu familia a su clase de bailes de salón cuando sabes perfectamente que tienes dos pies izquierdos. Toca esquivar, pero si tu familiar cree que vienes defectuoso de fábrica y seguro que la montas en la clase al grito de prepararsen, que soy clavada a Pilar Rubio, directamente ni te lo pedirán.

Luego están los brown throwers profesionales. Esos que saben colocarle el rollo a otro y lo hacen a la misma velocidad que si fuera una granada a la que alguien le hubiera quitado la anilla, pero con la misma tranquilidad que uno decide su marca favorita de cereales en el pasillo del Carrefour. Aquí los nervios de acero son muy importantes. Que nunca parezca que le tiráis a nadie lo más aburrido o abyecto. Nada. Calma. Vista al frente, localización de víctima y a lanzar con buena puntería.

El delicado color de los marrones depende mucho del cristal con el que se mire. Si te gusta, no es un marrón. Si te interesa, no es un marrón. Si casi todo el mundo opina que es un marrón, seguro que es un rollo de no te menees.

Y luego está la gente como yo, capaz de comerse un marrón enorme y darse cuenta a toro pasado.

De verdad, soy una artista.

2 comentarios:

Nares Montero dijo...

Y que lo digas!
Eres una artistaza!
Muack!
N

kika... dijo...

jajajjaaaaa

una artista de los marrones!

besos
K