02 enero, 2010

Feliz dos mil diez (o algo)

Rezo en silencio - y muy discretamente - por que 2009 no sea un dos mil nueve largo. Que me corrija El Santo si me equivoco, pero creo que fue el historiador Eric Hobsbawm quien acuñó lo del siglo XIX largo. Para él, el siglo antepasado no terminó hasta 1914, vamos, hasta que se lió una guerra de las gordas de verdad que dio al traste con el orden establecido hasta entonces.

Así que ya estoy aquí, en 2010, año en el que he depositado las esperanzas de un cambio importante. En realidad, me conformo con un año normal. Normal en el mejor sentido de la palabra: no me refiero a aburrido. Simplemente normal. Algún sobresalto no quiere decir shock emocional continuo. Ganas de escribir multiplicadas por 2010.

Iba a pedir también que se me quitaran los dolores de tripa, estómago y demás tejidos blandos, pero no quiero pedir demasiado.

De eso, y de que empiece 2010 incluso si se resiste, me voy a encargar yo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

eso de comenzar bien el dos mil diez suena bien. ¡Si todos tuvieran esa buena voluntad! Es tan sencillo decir "sí", aunque muchos, por puro placer (morbo, digo yo) afirman lo contrario, es decir, niegan...
Para mí sería un año perfecto si algunos dijeran sí, en lugar del temido "no". Un beso. Que se te cure la tripa

kika... dijo...

gracias! y hay que intentar decir que sí: enrocarse en el no no puede ser nada bueno...

besos
y
feliz
2010,
K