09 diciembre, 2009

Yo me autodestruyo en diez segundos


…yo que aparento estar más solo

y ser más bueno, en realidad

yo me autodestruyo en diez segundos…

Higiene mental, Pablo Ager



Como augur no tengo precio. Ya dije (ver Faltas de ortografía), que cuando un jefe quiere putearte, siempre encuentra la manera. No hace falta que te haga nada, puede ser por omisión, por ponerte a los pies de los caballos o incluso por no saber hacer bien su trabajo, que de todo hay. Pero si hay una manera terrorífica de hacerlo, es la de no defender a sus subordinados ante un ataque hostil del exterior. Y más cuando los subordinados en cuestión – en este caso una triste Jefe de Letrina, recién salida de su cuchitril – no la han cagado.

Ni de lejos.

Con las ganas que tenía yo de pirarme de puente, y al final me fui con un disgusto considerable. Ya lo sé. No hay que darle a la lavadora mental. No es bueno. Al final una termina psicotizando, como dice Don Flor de Caña. Pero a mí me cuesta mucho deshacer el bucle, aplicar los filtros y tener una buena higiene mental. La tengo defectuosa y por mucho que lo intento, la frialdad no es lo mío. Bueno, me refrené a la hora de darle una patada. Ganas no me faltaron. Algún mecanismo de autocontrol funcionó debidamente.

Me dicen Lady K y El Último Superviviente que a esto juegan dos. Tengo que ser capaz de hacer las cosas bien para sufrir lo menos posible. Saber que habrá días malos. Y días regulares. Hasta junio, momento en el que podré cambiar de puesto.

Voy a ver si soy capaz de jugar. Sea lo que sea en lo que consista este juego.

[ya está, ya lo he escrito… a partir de mañana, historias almerienses, que son mucho más bonitas]


2 comentarios:

OTRA OPORTUNIDAD dijo...

"Por mucho que lo intento, la frialdad no es lo mio"

Compartimos el mismo problema, la misma putada...
:(

Cual es la formula para volverse tan fria como el hierro? cual??

Mua!

Niuqech Madhatter dijo...

a por él nena¡¡¡
que acabe nadando en su propia mierda¡¡¡