20 septiembre, 2009

El Evento (III): Minglanilla Express

Imaginemos la escena. Lady K y yo en mi coche camino de una fiesta en Valencia. Eso es raro, no porque no me gusten las fiestas ni porque no me guste Valencia, sino porque antes de aprobar la oposición jamás se me habría ocurrido hacer cosas como irme un fin de semana así, de pronto. Por eso y porque no tenía dinero para el hotel, claro.

Al pasar por Minglanilla me vino a la cabeza una idea que tuvo la hermaníssima. Un reality show en el que los concursantes tuvieran que llegar por la patilla a una bella localidad española sin poder utilizar más medios de transporte que
a) tractores
b) motocarros
c) burro-taxis
d) y cosas similares.

La hermaníssima lo llamó Minglanilla Express (cualquier parecido con el Pekín Express de la tele es pura coincidencia, claro) y estoy segura de que el formato se habría vendido como churros. O como un churro, que no es lo mismo. Ya lo dijo Willem de Kooning: en el arte, cualquier idea es buena.

Llegamos a Valencia y mi Kia Picanto - mejor dicho, mi KiKa Picanto - se siente un coche proletario al lado de los vehículos que conducen algunos de los invitados. A mí me da igual. Se conduce de lujo y gasta lo que un mechero. A mi coche le fastidia dormir al lado de los descapotables. A mí me da igual. Es que somos un poco outsiders, dice Lady K.

Creo que sí. Y el ágape valenciano me ha reafirmado.

El Paseante, siempre tan preocupado por mi integridad moral, habría estado orgulloso. Aunque me temo que lo que piense a ese respecto me trae sin cuidado.


La foto... de 2006: Lady K y yo en la puerta de Libertad 8 con el KiKa Picanto...

2 comentarios:

cerillas Garibaldi dijo...

Mola escaparse un finde, y con el Kika Picanto, seguro que más todavía...(un foto por favor, on the road!!)
Bss, B

kika... dijo...

esa road trip... inolvidable...

besos
K