14 agosto, 2009

El error


Por pensar que tendría que odiarle. Por pensar en transplantarle de la segunda a la tercera persona. Por pensar que tenía que ponerme bien (de salud). Por pensar que todo dependía de todo y que nada dependía de mí. Por pensar que había que abandonar todos los vicios. Por pensar que había que llorar. Por pensar que daba igual. Por pensar que se me pasaría solo. Por pensar que nunca se me pasaría. Por pensar que había perdido la magia. Por pensar que estaba dejando de ser yo. Por pensar que la sequía (literaria) no era por elección. Por pensar que tenía que enamorarme (rápido). Por pensar que tenía que enamorarme (pronto). Por pensar que tenía que enamorarme.

Por pensar todo eso.

Casi la cago.

2 comentarios:

Eva dijo...

http://www.goear.com/listen.php?v=b273151


Besos con magia.

kika... dijo...

qué propio... cuesta mucho convencerse de que la vida no es todo lo fea que a veces parece...

besos
K