27 agosto, 2009

Acredítame, por favor

Llevo una temporada que no sé si es porque San Facebook lo conecta todo, pero el caso es que me encuentro todo tipo de cosas que he escrito, tomado en vídeo o fotografiado utilizadas en otros blogs y páginas web de todo pelaje. Y digo yo: ¿es tan complicado acreditar? ¿Cuesta tanto poner mi nombre al lado de lo que he escrito?

Creo que aquí no hay cosas sin acreditar, por mucho copyleft o regalos del propio autor de los que se trate. Es cierto que en la jungla electrónica parece no haber normas, se copia y pega a discreción. Da igual quién lo haya producido: todo es una especie de maná que cae en las manos y se utiliza para lo que sea.

A mí me cabrea que no me acrediten, sinceramente. Porque lo escrito, fotografiado o tomado en vídeo es parte de mi trabajo. Yo lo presto con todo el cariño, y nunca pongo ningún problema, pero me parece lo mínimo que se pueda saber quién lo hizo. Para bien y para mal, por supuesto.

No es un tema de derechos de autor, sino una cuestión de respeto. Me viene a la cabeza un caso que me contó Henar, el de Ladyblues (Mabel), una estupenda fotógrafa de artistas del mundo del blues. Terminó harta de tener que recordar que sus fotos eran su trabajo, que no eran gratuitas y por lo menos se respetara su autoría.

Yo tengo un texto que ahora mismo circula por Facebook porque lo han incluido en una web. Habla sobre un artista, pero yo no tengo derecho a que se sepa que lo escribí. Parece que como no lo cobré, perdí todo derecho sobre lo escrito. Me parece una vergüenza, sinceramente.

Estoy tan cabreada que la próxima vez que alguien me pida unas líneas o una foto, me lo voy a pensar mucho.

Si los que nos dedicamos al mundo web no nos respetamos en estos términos, no tenemos derecho a ir rasgándonos las vestiduras cuando se pide que se ponga en práctica la legislación sobre propiedad intelectual.

Yo no quiero ni un duro, sólo tener derecho a mi autoría. No es tanto pedir, me parece.

Mientras, me acuerdo de artistas como Lucía Caramés, Alejandro Martínez, Marwan, Miguel Dantart o Kiko Tovar (entre otros muchos) con los que he colaborado y que nunca se han olvidado de mencionar mi nombre. Porque a los que pasan de acreditarme, paso de mencionarlos.

2 comentarios:

LUISA M. dijo...

Hola, Kika:
Haces muy bien en enfadarte y cabrearte por este asunto. A mí también me sentaría mal.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en que siempre se debe acreditar quién es el autor del texto, foto o vídeo, autora en este caso.
¡Qué menos se puede pedir! Y no creo que cueste mucho hacerlo bien. Exijámoslo, es tu derecho y debería ser el deber de los que utilizan o distribuyen por la red tus palabras o imágenes.
Muchos besos.

kika... dijo...

Más besos para ti...