23 julio, 2009

De vuelta al circuito

La verdad es que últimamente, desde que me encuentro regular, no me saca de casa ni Carlos Chaouen. No fue por falta de ofrecimientos, porque Mariona me avisó con tiempo suficiente para comprar las entradas, ni por falta de ganas, porque Chaouen me encanta y además tocaba con él mi querido Alejandro Martínez. Fue por falta de fuerzas, digamos.

Quiero decir con esto que no me encuentro bien ni como para salir de concierto, que es una de las cosas que más me gustan en el mundo.

Pero el miércoles recibí un mensaje para recordarme que Paco Cifuentes pasaba por Madrid con sus canciones. Pensé que merecería la pena hacer el esfuerzo. Mi madre pensó que merecería la pena hacer el esfuerzo. En estos casos de igualdad de opiniones, hay que intentar dar satisfacción a esos deseos. Así que nos fuimos las dos hacia Barcelona 8.

La calle Barcelona me parece preciosa: llena de terrazas que nunca están tristes porque siempre hay gente desde la hora del desayuno hasta la madrugada. En la puerta ya tuve un recibimiento muy cariñoso por parte de Amparo, y otro aún mayor en el interior, donde estaban Nares, Yem y Mar. Besos y abrazos de Paco y Alejandro, que le acompañaría al piano.

En el concierto, que empezó de manera sorprendente con Vestida de domingo, un repaso al repertorio de su anterior disco, Adicto, junto con la oportunidad de rodar algunos temas que compondrán el nuevo trabajo del cantautor sevillano: La vida aparte. Merecen especial mención Hay días y el tema que dará nombre al disco.

Paco estuvo inspirado e inspirador, a gusto con el público, y dio un concierto largo, incluso más de lo habitual, con las colaboraciones estelares de Iratxo y el propio Alejandro Martínez, que estrenó una canción que nos encantó a mi madre y a mí.

La despedida, hasta septiembre, cuando el nuevo curso nos traerá la presentación de La vida aparte.

Me muero de ganas.

No hay comentarios: