29 julio, 2009

Comprendo a Imelda Marcos (un poco)

Ayer decidí que tengo que intentar ser más feliz. No estoy segura de si la felicidad debe llegar mediante una decisión consciente o como fruto del azar.

Prefiero no pensarlo.

Ayer, tras una larga conversación en la que me di cuenta de algunas cosas, salí de casa y me compré dos pares de zapatos. Comprendo a Imelda Marcos. Un poco. No en lo de ser la maligna todopoderosa esposa de un dictador.

Más bien en que comprar zapatos sube el ánimo. Sin pasarse, que ahora en rebajas se puede hacer.

Ayer me desquité y me compré dos pares. Uno de ellos es espectacular y os lo enseñaré en cuanto me pueda hacer una foto de los pies.

Esta es una decisión muy importante. Espero que mi estado de salud me permita mantenerla, porque pasarte dos meses con dolor de estómago y náuseas es lo mejor para pasarte el día en un permanente estado de mala leche.

No tengo trabajo por delante ni nada...

6 comentarios:

cerillas Garibaldi dijo...

Sonrisa....!!!!!!
Cuenta con nosotros.... y con los zapatos.

Un beso, Bob

trovador errante dijo...

;-)

Che rubia...comprate zapatos y escribe desde el estómago...que siempre da resultado escribir desde las tripas.

A tus pies pues...

Fante dijo...

Llegué hasta aquí surcando los mares de la vieja Sirena. Y me alegro. Las corrientes favorables hacen que disfrute de tus letras, de tu felicidad calzada. Seguro que tienes razón: para combatir el desánimo o la tristeza o un poco de incomprensión nada mejor que comprar algo. Algo, en tu caso, como un par de zapatos. Algo, en mi caso, como congelados en La Sirena, como escaparates con vida. Ventanas que te susurran y que invitan. A veces, tentado y vencido, entro y compro. Y soy feliz. Todo lo feliz que puedo ser en esos momentos.
Felicidades por tu blog. Te agrego en el mío, sólo para seguirte, que no guiarte, en tus próximas compras. Enhorabuena por tu blog.
Un abrazo, de tacón.

Mar (La vieja sirena) dijo...

Di que sí, guapísima, que los zapatos nuevos ayudan a ser feliz, te lo digo yo, que soy zapatófila perdida. Lo malo es a la hora de hacer la maleta, que por más que lo intento no hay sitio para todos ¿Se nota que estoy en ello ahora mismo?

Muaks y a ser feliz, que es lo más importante

Liedchen dijo...

zapatos.. qué identificada me he sentido.. justo hoy que me he hecho con unas sandalias nuevas para alegrarme el dia.

Un abrazo!

kika... dijo...

gracias a todos...

bob... ya os enseñaré los zapatos, merecedores indudables de tantas alaracas. Preciosos, en una palabra.

trovador... el estómago me duele, así que quizá salga algo explosivo escribiendo desde ahi, lo que no está mal...

Fante... muchas gracias, vienes de buenos mares y traes buenos aires. Bienvenido.

Mar... maleta y a pasarlo bien. Yo sigo respirando profundo...

Liedchen... pues hacemos una competición de hallazgos zapatiles veraniegos. Ahora sólo falta ponérnoslos por la calle y hala, a triunfar!

besos
K