10 julio, 2009

Bueno, bueno, bueno…




Estoy cabreada con el mundo y al mundo le parece ilegítimo. No pensaba yo que le importara.

Me dan ganas de decirle, muy tranquilamente, que se pare un momento y me comprenda: me duele todo, me canso con facilidad, esta mañana me he mareado en la calle mientras arrastraba un bote de Wipp Express que he tenido que salir a comprar porque se acumulaba un cerro de ropa sin lavar por falta de detergente. Me dan ganas de decirle que no sé qué va a pasar cuando me reincorpore, si me enviarán a Brasil o no. Y que en realidad no me apetece ir a Brasil, porque hay que meterse en el avión tropecientas horas – en turista, que hay crisis, sin camita de clase bisinis – y como tengo náuseas, puedo terminar vomitándole a un pobre pasajero sin que haya cometido otro delito que el de caer en mi fila a la hora de facturar.


También le diría que siempre pongo buena cara, pero que estoy harta, que me comprenda. Tampoco es pedir tanto, digo yo. Tengo derecho a estar hasta las narices, me parece. Llevo años de flores y colores, no creo que pase nada por cagarme un rato en todo. No pretendo que se convierta en una actitud permanente, sino en una actitud comprensible.


Pero también tenía que haber cosas buenas. Las veo con claridad en cuanto suelto la bilis (¿ves, querido mundo, que esto de la protesta tiene efectos positivos?).


Mañana presentamos nuestro libro (aunque he escrito cero genialidades para el evento).


Me voy esta noche a ver a Juan Perro en los Veranos de la Villa (a condición de que me quede sentadita). Juan Perro es uno de mis artistas favoritos del mundo mundial, y me hace una ilusión bárbara.


Estuve en la exposición retrospectiva de Juan Muñoz, y me encantó, aunque terminé para que me recogieran con una esponja (la foto es de una de sus obras, pero como tenía un espejo, no pude resistirme a retratarme en el reflejo).


La semana que viene estrenan la peli de Harry Potter.


… y ya tengo título para el nuevo poemario. Los habituales ya saben que hasta que no hay título, no empiezo a escribir, y sin título, no tengo ganas de escribir… y bla bla bla…


Si al final me conformo con muy poco. Así que, mundo cruel, déjame cagarme un poco en ti. Es terapéutico, te lo prometo.


5 comentarios:

NáN dijo...

Juan Muñoz es (era) lo máximo. Le sigo desde su primera exposición del Palacio de Velázquez. Origen de toda meditación que valga la pena.

Cágate en el mundo sí, porque no hay derecho.

Hasta la noche, que ya tendrás tu genialidad.

Eva dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=omP-PKXsTfM

Y muchos, muchos besos

La hermaníssima dijo...

Ya te lo dije anoche, pero tengo dos entradas para ver Harry potter el viernes a las 16:00. si te vienes te invito.
Son enuna sala con butacones guays y que te incluye la bebida y laspalomitas.
un beso

Liedchen dijo...

Desahogate bien!

Sé que no nos conocemos mucho, pero es que al leerte los últimos paralelismos me entra una rabia!

Que bien nuevo título y nuevos poemas, es una maravilla leerte.

Un abrazo

carmen

cerillas Garibaldi dijo...

Gracias.... un placer.