06 julio, 2009

Aliviada (no)

Me he despertado a las cinco de la mañana esperando algo. Creo que me dolía el estómago y por eso me he removido en la cama, me he levantado y cuando tenía el vaso de agua fría en la mano lo he dejado sobre la encimera de la cocina al recordar justo a tiempo que se me podía cortar la digestión.

Es curioso: no se puede beber aunque haga calor, porque te apetece algo helado y sabes que te va a sentar mal. Y lo que sí podrías ingerir, lo templado, no te alivia la boca de corcho burbujeante a esas horas de la madrugada.

No sé si no escribir hasta que tenga mejor tono muscular, hasta que tenga algo alegre que contar, hasta que las palabras vuelvan a nacer desde su sitio, desde la boca de las tripas que ahora sólo me arde.

Todos los días son iguales. En ocasiones, tengo miedo de estar empezando a vivir de otra manera por haber aprendido algo que jamás querría haber asimilado.


... a veces estar vivo pasa medio desapercibido...
Aliviado, Paco Cifuentes




2 comentarios:

trovador errante dijo...

Recuerda tu vocación, rubia.

Aguanta, y escribe.

Un abrazo

kika... dijo...

pues también es verdad...

así que seguiré escribiendo...

besos
magia
K