25 junio, 2009

Sala de espera

Me estoy haciendo especialista en salas de espera. Son sitios raros, verdaderos sumideros de la Humanidad, porque se suele ir a parar a una salita de médico cuando estás enfermo o cuando acompañas a uno, situaciones que son tirando a deprimentes excepto para mi madre y para mí, que nos lo tomamos todo con bastante humor.

Estoy pensando acompañar el cuadro médico de mi seguro con una clasificación de salas de espera como la de los hoteles, porque hay algunas que se las traen. Ayer estuve en una de cero estrellas en la que no había aire acondicionado y en la que las ventanas estaban abiertas, permitiendo que entrara el fuego que hacía en la calle. Además, ni una revista. Ni un triste Diario Médico del año pum. Era inhumano, aquello.

Mi madre y yo nos dedicamos entonces a observar a la concurrencia. ¿Crees que son pareja o hermanos?, me pregunta mi madre acerca de un hombre y una mujer que tenemos sentados enfrente. No sé, pero parece que van al mismo peluquero, le digo yo, mirando sus medias melenas canosas.

La pareja era la viva imagen del aburrimiento. Cada uno miraba en dirección contraria al otro, pasando mutuamente de su contraparte. Ni bien, ni mal, ni regular, ni nada. De pronto, todo cambia con la llegada de otras dos personas, que resultan ser amigos. Ella comienza a hablar animadamente con su amiga, y él hace lo mismo con el presunto amigo. En dos minutos, se cuentan todos sus problemas de salud, lo aburrido que es prejubilarse, que una conocida de cuarentaypico años está por fin embarazada.

Pero siguen sin mirarse el uno a la otra.



3 comentarios:

trovador errante dijo...

No te marches lejos rubia.

Te cuento la primera sincronía del día. Leo un mail de unos de los 4 magníficos desde Jerusalem -está dando la vuelta al mundo con otro magnífico-...y me presenta su blog...¿sabes como se llama el blog?..."en la sala de espera"...

Mejórate mucho y rapidito mi niña.

Más besitos sanadores

Marian dijo...

No he podido evitar sonreir al recordar como mi madre y yo hacíamos lo mismito en las salas de espera, jijiji :)

Ponte bien, mági(ki)ka

Muaaaaa
(y un abrazo bien fuerte)

kika... dijo...

trovador... he visto la sala d'espera de la que me has hablado, y me alegro de leerte... besos...

BellaMarian... me he emocionado leyendo tu comentario. Besos mil, y mucha magia...