13 junio, 2009

OP

Los del programa de la tele opinan como yo. Para hacer interesante lo que en realidad es cotidiano, normalillo y rayano en lo aburridísimo, no hay como llamarlo Operación loquesea. Por ejemplo, tengo amigas que buscan novio, pero yo a eso lo llamo Operación Marido, que queda mucho menos rollo.

Así que el otro día decidí embarcarme en la OP. Operación Pijama. La historia de mis pijamas es por todos conocida y se resume muy fácil. Son todos espantosos. Tengo uno amarillo de felpilla con cerditos rosas, uno de franela azul celeste con dibujos de pollitos multicolores, uno que heredé de la hermaníssima que tiene ovejas locas en color blanco... La lista es interminable y no da más que pena y susto. Eso sin contar el estado de conservación: una mancha de esmalte de uñas por aquí, un botón que se cae y ha sido sustituido por otro que no se parece en nada al resto, algún que otro roto estratégico...

¡No podía ir con ninguno de esos pijamas a Colesdebruselas! No es que esperara que nadie fuera a venir a mi habitación a ver expresamente el pijama, pero ¿y si se declaraba un incendio y me tocaba escapar a la calle con mi modelito azul marino con peces blancos, ese que encima me queda pesquero? ¿Y si Yeimi, ese guardián de las esencias de la moda, entraba en mi habitación y veía en la maleta mi horrendo dos piezas con estampado de vaca? No podría soportar tal bochorno, así que decidí ponerle remedio.

Me fui a un centro comercial que hay cerca de mi casa. De aquí no salgo hasta que no encuentre un pijama mínimamente digno. Con el cuchillo entre los dientes, comenzó la OP. Claro que nada podía ser tan fácil. La explicación a mi colección de pijamas espantosos son mis manías personales. No me gustan los camisones, porque ignoro el motivo, pero siempre termino con ellos enredados por el cuerpo y me despierto como si una boa constrictor 100% algodón quisiera matarme. No me gustan las fibras artificiales desde que una vez cuando era pequeña descubrí que los pijamas pueden hacer chispas al contacto con la manta. Odio los encajitos y las cosas supuestamente sexys... ¿quién quiere dormir con algo que tiene escote? ¡Yo no, que me hielo! Y finalmente, no soporto los materiales que potencialmente pueden hacer pelotillas... ¡parece que estás durmiendo envuelta en lija de grano grueso!

Empecé a mirar por las tiendas y todo lo que vi caía en estas tres categorías que lo hacían inservible para mis propósitos:
a) camisones blancos con puntillitas estilo señorita medieval. Esto no se lo pone ni mi abuela.
b) camisetitas de tirantes y pantaloncitos cortos. Muy monos para Madrid en agosto, pero en Colesdebruselas hace un frío que pela.
c) cosas carísimas. Pero ¿cuánto cuesta un pijama? (Muestra inequívoca de que hacía un siglo que no me compraba ninguno).

Al final, y tras mirar por lo menos en cinco tiendas - eso es un esfuerzo sin precedentes en mi habitualmente inexistente esfuerzo pijamil - me decidí por una indumentaria compuesta por:
1. Pantalones estilo turco (es decir, pantalones cagaos) en color negro.
2. Camiseta de Hello Kitty en amarillo clarito (no quedaba otra) con purpurina y diversos colores chillones.

Por lo menos, a Yeimi le encantó. Pero yo no tengo claro si mi Hello Kitty no estará incitando al abuso de ciertas sustancias: en mi camiseta del pijama está guiñando un ojo subida a un arcoiris del que salen estrellitas y ositos de peluche. Que alguien me diga si no es para fliparlo...

5 comentarios:

Nares Montero dijo...

Cuando el resto de la humanidad piensa en el calzado, la ropa o cual es la capacidad de su bote de champú (y si facturarlo o mejor comprar uno en el Dutti free) tu realizas toda una disertación acerca del pijama...
No sé si te lo he dicho alguna vez Kika, pero soy tu fan!

Muy buena elección.

No dejas de sorprenderme XD

TQ

N.

Pd: Una pregunta ¿La purpurina, no se desprende y acaba convirtiendo toda la cama en un escenario escarchado y glam?... Podría tener su punto... no práctico, pero sí estético.

Eve dijo...

Jajajaja, me meo...
Yo, como Nares, también me declaro fan tuya.

txilibrin dijo...

No me sentía taaan identificada desde hacía tantooooooooooo, jajajaaa
Por cierto, dos de los pijamas que tienes, los tiene mi compi de piso, jajajajaaa

¿Camisones?... Frío porque acabo con todo fuera
¿Escotes?... Se acaban saliendo mis atributos por donde no deberían
¿Pantalones cortos?... Acaban subidos a mi cintura con las consiguientes consecuencias...

En fin... Es un trabajo duro.


Y ayer me decían unos amigos que las mujeres si quisieramos ir cómodas iríamos en chándal...

cerillas Garibaldi dijo...

Lo flipo...

En uno de mis viajes tipo colesdebruselas llegué a un hotel en Nazareth, Portugal, y mi reserva se había perdido por el camino, el hotel lleno por la reunión y un amigo español se apiada de mi y comparte su habitación. Cuando llegamos beodos después de la cena y todo eso, la cama única de matrimonio, yo me disculpo por no tener pijama y dormir con camiseta y calzoncillos y él contesta que también duerme con una camiseta vieja pero sin calzones...

...el "Supongo que me respetarás...." de 'Amanece que no es poco' flotaba en el ambiente...

kika... dijo...

ains, Bob, te acabo de imaginar con bigote al estilo Resines... qué risa...

Nares... a ver si hablamos (y ya sabes que yo paso de hacer cábalas con el neceser...)

Eve... ji ji ji...

(soy fan de vosotras dos, que lo sepais)

txili... tenemos un criterio similar... ¿o la verdad es que con quien tengo coincidencias es con tu compañera de piso? ¿compraremos en las mismas exclusivas tiendas pijamiles?

besos
K