12 junio, 2009

Esto acabó en el momento en que empezó...

... hay que llamar a las cosas por su nombre
esto acabó en el momento en que empezó...
La canción más fea del mundo, Zahara


Los viajes a Colesdebruselas tienen cosas raras. Y las cosas raras empezaron una semana antes. Recibí una llamada. La pantalla del móvil exhibía un nombre, yo diría que con incredulidad, porque hacía un par de años o más que él no me llamaba. Le di al botoncito verde, escuché su voz e hice algún chistecito para oír su risa. Me gustaba su risa por teléfono.

Resulta que ahora vive en Colesdebruselas, cosa que más o menos yo sabía porque nunca le perdí la pista del todo y llamaba porque sabía que iba para allá. También sabía que aprobé, que saqué buen puesto, que estaba bien, más o menos como siempre.

Más o menos como siempre.

Me dijo que le faltaban los teléfonos de otros, que si podía enviárselos. Que no sabía por qué, pero aún tenía el mío.

Claro que te los mando, cómo no. Eficiente, como siempre.

Odio que alguien a quien he querido me llame eficiente.

Volvimos a vernos. No quiso comentar que ahora está casado, que creo que va a tener un bebé. Sólo dijo que Colesdebruselas está bien y que no sabe cuándo va a volver a Madrid. Y yo fui feliz, extremadamente feliz porque pude estar cerca de él sin que me fallaran las fuerzas, sin tener esa necesaria pero inconveniente sensación de volar.

Colesdebruselas no es un buen sitio donde volar. Demasiadas turbulencias, me parece.

Entonces, le miré fijo y pensé. Se acabó. Ya se había terminado mucho antes, pero nunca está de más constatarlo. Porque eso ayuda a saber que estoy cerca de dar carpetazo a otros asuntos.




Siempre tuve el extraño sentimiento de que él estaba más triste que yo. Mucho más.

3 comentarios:

La hermaníssima dijo...

Ojala hubiera leido el titulo de este post antes: no hay nada más doloroso que ver que alguien "es más feliz y está mas tranquilo" sin mi...dolor dolor doloooorrrrrrr

cerillas Garibaldi dijo...

Seguro que estaba más triste, tiene la vida más asumida... (y disculpa si me meto en terrenos personales algunas veces).

Besos, Bob

kika... dijo...

hermaníssima... nada de dolor. yo no tuve dolor. sólo cantaba "hay que llamar a las cosas por su nombre/esto acabó en el momento en que empezó)

bob... pues sí. estoy de acuerdo. totalmente. touchée.

besos mil,
K