01 mayo, 2009

Clandestinos

El otro día necesité que me salvaran la vida, y allí estaba el Chinito para compartir su filete conmigo. Tiene una enorme ternura que alguien divida su comida para darte la mitad. En el sentido estricto de la palabra: aquí no tienen dobles sentidos la ternura ni la comida ni el filete, que desde que escribí lo del incendio parece que no doy una a derechas con las connotaciones de las palabras.


- Chinito, creo que la gente piensa que estamos enrollados.

- Pues no pienso aclararlo, Kika.


Que la gente crea que tienes un rollo furtivo con alguien – lo de furtivo lo decía el Paseante, así que lo voy a cambiar por clandestino – que la gente crea que tienes un rollo clandestino con alguien es algo que no está demasiado mal. De hecho, te da una enorme libertad para desaparecer despidiéndote a la francesa, algo que es muy raro en mí porque odio irme de los sitios sin saludar, pero que en algunas ocasiones puede llegar a ser muy necesario. En esos casos, basta con cogerme de la mano con el Chinito y salir corriendo. Las miradas son siempre de comprensión, porque la urgencia del amor despierta exactamente eso. Parece como si la gente supiera que dejando escapar a una pareja el karma mundial fuera a mejorar notablemente.


Parece como si esto del amor fuera una especie de escudo para ser menos educado. A mí, al menos, me da un respiro de la constricción de las normas sociales, me permite la escapada pura, sin una explicación ni una excusa, y eso es extremadamente liberador. Porque aunque es cierto que yo siempre hago lo que me da la gana – o casi siempre – sí que me importan algunas normas de circulación entre las personas, sobre todo el tema de los saludos y las despedidas.

Todo esto venía a que el Chinito y yo, mientras compartíamos el filete, la ensalada y las patatas – el postre no, él toma fruta y yo siempre elijo yogur – nos pusimos a hablar sobre las relaciones de pareja. Resultó que los dos habíamos estado inmersos en triángulos amorosos. Los llamaré así para que se entienda aunque creo que triángulo y amoroso es un verdadero contrasentido. Yo prefiero llamar a esas situaciones relaciones a tres, que también es un concepto catastrófico.


Siempre son feos, esos triángulos. Además, según el Chinito son dañinos para la salud mental. Es cierto. Tienes que trabajar mucho para no volverte peor persona después de haber vivido una situación de ese estilo.


Hoy me he acordado del Chungo de Malasaña, sobre el que escribí algo en este blog, aunque creo que nunca llegué a ponerle nombre. Era un triangulador profesional, y mentiría si dijera que no deseé que su legítima (si es que se puede llamar así) lo descubriera todo y le pusiera las maletas en la calle. Pensándolo bien, supongo que ella lo sabía. Era lo suficientemente evidente.


Ese deseo de que le echaran de casa se me calmó muy pronto. Porque enseguida recordé que no se trata de ser infiel, sino de ser leal. El Chungo de Malasaña era un tipo desleal. Y un desagradecido, que ya sé que no tiene nada que ver con el amor, pero bueno, también lo era. Al final, una persona de ese tipo espera que otro le haga el trabajo. Que termine la relación, o que la deje como está, evitando tener que mancharse las manos y el conflicto moral que eso conlleva.


Por eso, al final de todo, casi he preferido desearle que su vida siguiera como estaba. Ya me demostré a mí misma muchas cosas. Después, pasé página, él también y mira, que le vaya muy bonito.


Pero que le vaya muy lejos.



La foto… la mano del Chinito, un día en el que demostró que podía beberse un té hirviendo para no llegar tarde a una clase que tenía…


6 comentarios:

Jaco dijo...

Me ha encantado lo del rollo clandestino. El problema es cuando no hay nada y una se agarra a tu mano para escapar sin dar explicaciones pero tú realmente querías escaparte con otra dandoos todas las explicaciones del mundo.

¿No habíamos quedado en que el número tres era bonito? ¡No le busques relaciones negativas! (admito quecuando se trata de triángulos amorosos es odioso)

P.D: Y si el chinito no lo aclara, tú tampoco lo hagas ;)

Eva dijo...

http://www.goear.com/listen.php?v=3706b81

kika... dijo...

Jaco...

Tienes razón. Lo mejor sería el escenario que presentas: dar las explicaciones que sean pero estando con quien se quiere. Lo que pasa es que eso no siempre ocurre, y para esos casos, un amigo como el Chinito es lo mejor que hay...

... y el tres es un número cabalístico, pero no te creas que me encanta...

... y yo tampoco lo aclararé, que no veas cómo está el Chinito...

(ji ji ji espero que no esté leyendo esto...)

Eva...
... muchas gracias, ya sabes lo que me gustan las canciones regaladas... y verte por aquí también...

besos y magia
pero con mascarilla
K

Jaco dijo...

Me has arrancado una sonrisa enorme. Y me apuesto mi vida a que al Chinito también, que seguro que está leyendo. ;)

Besos incontables ¡pero quítate la mascarilla!

La hermaníssima dijo...

Jajaja!El chungo de Malasaña!Qué bueno!No sé por que no había leido este post. Yo ya sabes que soy un poco más chunga y que los triángulos amorosos en el fondo me atraen (empezando por "el hijo del productor" muchos años atrás...)
El 12 en los Madriles...qué ganas

kika... dijo...

jaco... el Chinito lo leyó! jarl!

hermaníssima... ostras! el hijo del productor! no me había dado yo cuenta hasta que me he dado cuenta!!!!!!!! si es que se pone "chunga" en wikipedia y sale tu cara... te echo mucho de menos... tú vendrías y les pegarías a todos...

besossssss
K