26 abril, 2009

Trescientos versos

Algún estúpido en algún estúpido lugar con algún cargo bastante menos estúpido de lo que en principio pudiera parecer ha decidido que los poemarios son mayores de edad cuando tienen trescientos versos.

No tengo nada en contra del número. Es tres veces cien, y si aceptamos el tres como número cabalístico por excelencia, la cábala debe de ser casi infinita si se multiplica por cien. Si hasta hay frikis por ahí – yo, por ejemplo – que hacen articulitos sobre la importancia del número tres en El mercader de Venecia.

¿Tiene Canciones por encargo trescientos versos? No digo trescientos buenos versos, sólo trescientos versos. Es una cuestión meramente de masa crítica, de cantidad. Odio los poemas que se pueden medir y pesar, ahora tengo que pesar los míos si los quiero mandar de paseo por este mundo. Alguien ha decidido que tienen que ser trescientos versos. O lo tomo o lo dejo.


Tengo cuatro poemas sin terminar. Alguno está en el esqueleto, otros tienen forma levemente humana y el cuarto es uno de esos que tienen olorcillo a importante.


El poema sobre Madrid.


Ese con el que una aprueba 1ºB de poeta.


Muy fuerte.


No sé si es suficiente, dudo que llegue a tiempo y paso de ponerme a escribir una palabra tras otra para llegar a la cantidad establecida. Tampoco me da la gana realizar un cuidadoso rescate de material de relleno de cualquier otro poemario. Sería hacerme trampas.


Para qué.


La salvación del día, las ganas de escribir en esa clave, de fabricar versos, me ha llegado en forma de un dolorcillo de estómago que se extendía hacia la tráquea como una angustia que terminaba picándome en la nariz. Tenía mucho de echar de menos. Demasiado.


No debería ser el dolor el motor de nada.


Tampoco debería escribir en primera persona.

Quiero, puesta a pedir, un abrazo del Chinito, de esos que me sacan todo el aire del cuerpo y me aprietan con las manos sorprendidas de que al final de ese minuto casi me haya rendido.


Al instante siguiente, le doy las gracias por abrazarme, sonrío, miro hacia otra parte y sé que puedo continuar.


9 comentarios:

Lunªtïco Estereofönico dijo...

cual es tu cancion de fondo? Parece algo como porter

Eva dijo...

Hoy te dejo ésta...

http://www.goear.com/listen.php?v=5af919b

cerillas Garibaldi dijo...

Hola Suze, la verdad es que te echo de menos y las Canciones por Encargo nunca quise aceptarlas pero ya forman parte de mi vida, sean poemario o no, que más da....
Te llevo conmigo, tú sabrás como lo has conseguido. Te dejo lo que me ocupa ahorita mismo:
http://dogsdieinhotcarsalbum2.blogspot.com/
Besos de Bob, raruno...

cerillas Garibaldi dijo...

Ah!!! y el header, ¡precioso!

cerillas Garibaldi dijo...

Por cierto, también te recomiendo este sitio:

http://carnabys.blogspot.com/2007/09/historia-de-la-poesia-espaola-del-siglo.html

ETDN dijo...

Ay, las putas bases de los putos concursos. Literatura al peso. Jurados que no se leen los textos pero que al final son los que deciden (y cobran) . ¿Cómo se puede juzgar una novela, un poemario, leyendo sólo unas páginas? (me consta que es así, en la mayoría de los casos).

A mí me pasa con la novela. Me niego a añadir y/o rellenar para llegar a las 150 páginas. Menos mal que existe el tamaño de letra 16 y los márgenes amplios, que si no...

Por cierto, que "la última pasajera" podría incluirse perfectamente en "Canciones por encargo" (me refiero a la calidad literaria, a la densidad, a la emoción que provoca. Aunque seguramente tú te regirás por otros motivos...)

besos y magia, en esta primavera que no acaba de centrarse en una temperatura estable y apacible

NáN dijo...

En la Autónoma, primera promoción, tuve la suerte de que en esas clases de 25 alumnos me tocara de profesor Yndurain el Joven, que enseñaba a pensar.

Un día empezó una clase preguntándonos: "¿Cuál es la diferencia entre un relato y una novela corta?".

Rápidamente, el payaso de turno, actualmente Vicerrector de una Universidad, contestó: "La novela corta es más larga que el relato".

"Desde luego que es así, contestó el profe, pero como estamos en la Universidad y nos gusta el dato preciso, ¿a partir de qué página pasa del uno a la otra?".

Luego nos dio una clase magistral sobre las diferencias estructurales.

Se me ocuren varios modos de plantear ese concurso sin necesidad de fijar el número de versos, sean cabales o no.

kika... dijo...

lunático... pues este post tenía música clásica de fondo...

eva... me ha encantado!!!! la utilizaré de BSO de algún post, ya te contaré!!!!

bob... esperaba tu opinión sobre el header... me alegro de que te guste... y me vas a tener que explicar más sobre el proyecto ese...

etdn... pues sí. no entiendo nada de las bases de los concursos. bueno, sí, lo entendemos bien las dos...

nán... bravo por esa historia! si es que es lo mismo! pero al final siempre hay alguien a quien le interesa que la obra ganadora pueda venderse por 12 en lugar de por 9 euros...

besos y magia a todos!
K

kika... dijo...

y por cierto etdn... me gusta la idea sobre "la última pasajera", pero no puedo resistirme a preguntar...

¿ESO CUÁNTOS VERSOS SERÍA?

jajajajajajaajajajajajaaaaa