12 abril, 2009

No sé de dónde vienes tú…

Los astronautas que orbitan la Tierra dan una vuelta completa cada noventa minutos. Eso quiere decir que cada cuarenta y cinco ven un amanecer o un atardecer. En el fondo da lo mismo que sea el día engullendo a la noche o la noche tragándose el día, porque el ocaso es siempre acelerado. La oscuridad absoluta dura apenas un par de minutos. Después, crece la luz de sol de medianoche, tenue e inexacta, hasta llegar a un periodo igual de corto de brillo absoluto.


A continuación, de nuevo la indefinición de las medias luces.


Dicen los astronautas que desde el espacio nuestro planeta está lleno de paz. No parece ocurrir nada bajo los torbellinos de nubes blancas y el mar azul plastilina. No hierven las ciudades y los anuncios de neón están demasiado lejos.


Saben que el negro del espacio corresponde simplemente al vacío.


Si la maqueta de la Tierra fuera una manzana, la atmósfera tendría el espesor de la piel. Desde aquí abajo el cielo parece infinito y azul, pero no es más que una frágil cáscara de fruta. Para salir de ella, basta con un impulso relativamente pequeño, una explosión de motor, mucho vapor de agua y contaminación en la fase de despegue.


Superar el cielo es fácil. Escapar de la gravedad de la Tierra es asunto mucho más complicado. Por eso la cápsula espacial orbita a tanta velocidad.


Por eso, si se pierde el control la reentrada es inevitable.


A veces pienso en los astronautas del Columbia. Los que se desintegraron en su nave cuando volvían al suelo. Aunque no me aconsejo morir, creo que hacerlo después de catorce días en el espacio no es una opción mala del todo.



… y recuerdo al Astronauta

(con mayúsculas)

de Kiko Tovar…



¿a qué planeta perteneces, Kika?

¿a qué planeta?


3 comentarios:

Eva dijo...

http://www.goear.com/listen.php?v=0036692

(Al de muchos, K)

Besazo!

Anónimo dijo...

A Kikel, sin duda.

Catorce abrazos para catorce días.

Y a vivir. En el espacio o donde sea. Porque si algo eres, es magia. Y la magia, como bien se sabe, consiste en producir resultados contrarios a las leyes naturales.

No te rindas.

kika... dijo...

eva... muchas gracias, es un tema que me encanta y que escribió paco bello, que es un amor...

anónimo... no me rindo. y es verdad, soy de Kikel. no es que se me hubiera olvidado, pero te agradezco el recordatorio...

besos y magia
K