05 abril, 2009

Las próximas setenta y dos horas

Hoy iba a hablar de algo que no tiene nada que ver con esto. Pero estoy intentando ordenar los poemas, pasarlos a limpio existencialmente, que no literariamente, y es complicado porque cada relectura me abre una espita sentimental. Me gustaría que eso no tuviera efectos, que dieran igual las consecuencias, pero no.


La mitad de los poemas me hacen llorar, de la otra mitad me avergüenzo y de una buena parte no se ha producido aún el necesario extrañamiento de la obra. Quiero decir que para ser capaz de podar y ordenar palabras tendría que haber dejado de sentir lo que provocó algunos de esos escritos. Y por primera vez, estoy colocándolo todo mientras permanezco inmersa en el proceso creador.


Es confuso, pero las circunstancias han hecho que tenga que ser así y no estoy forzosamente en desacuerdo.


Todo a la vez: sigo sintiendo, sigo escribiendo, comienzo a ordenar.


Me gustaría haberme inventado lo que hay detrás de cada poema, pero supongo que como escritora no soy tan buena. Puedo imaginarme material para un relato, para una novela, para una obra de teatro. Sin embargo, la vida me da tanta poesía que no puedo hacer otra cosa que escribirla.


Reducida al mero papel de amanuense de mi propia existencia, suspiro y tiemblan las hojas del cuaderno.


Hoy es el día en el que una termina preguntándose hacia dónde va o diciendo que la vida era esto. No quiero pensar eso. Solamente concentrarme en las próximas setenta y dos horas.


Después, evaluaré daños y recogeré los pedazos. Porque va a haber pedazos que recoger. Seguro.



(menos mal que tengo el último disco de Love of Lesbian)




6 comentarios:

Nares Montero dijo...

Yo estaré cerca para que ningún pedazo caiga al suelo o para recomponer el puzzle si hace falta.

Nos une entre otras cosas esto: "La vida me da tanta poesía que no puedo hacer otra cosa que escribirla."

Te quiero y estoy como decía E.T. : Aqui miiisssmooo!

Besos
N.

carmen moreno dijo...

Nada de bajar los brazos. Estamos aquí y nos quedamos.

cerillas Garibaldi dijo...

"Todos los raros fuimos al concierto...."
Tú por lo menos puedes hacer poemas de tus postales, yo sólo puedo quemar cerillas y me quedan menos que a ti cuadernos, eso sí, ya no me avergüenzo de nada.

Como no te puedo regalar el Segundo Asalto de LoL, me tengo que esmerar y mandarte un beso alegre que para que te acompañe estas setenta y dos horas y para que yo me desmaye.

Siempre eres especial.

Le me kiss you and ... Bob

Jaco dijo...

Escribe toda la poesía que te da la vida, que a nosotros nos encanta leer la que nos dejas probar.
Y no te preocupes por los pedazos, que si quieres te ayudamos a recogerlos.

Más besos.

NáN dijo...

72 horas son pocas.
Pero sin esos primeros tres días, nada puede hacerse.

kika... dijo...

... si los que hacéis poesía sois vosotros...

(gracias)

besos y magia,
K