08 marzo, 2009

Su buena suerte

clic

(la banda sonora)



El ensayo de ayer fue realmente productivo. Lady K cantó mejor que nunca y yo no toqué la guitarra peor de lo habitual, lo que está bastante bien. Incorporamos una nueva versión al repertorio y elaboramos una nueva teoría acerca del comportamiento humano. Es que la música relaja, especialmente cuando es sólo una actividad lúdica y no se tiene más pretensión.


No se trataba de llegar a conclusiones sobre nada, pero llegamos. Y esta mañana, en plena resaca, con los dedos doloridos porque se me habían caído los callos por falta de ensayo, me he puesto a teclear sin rumbo y he realizado algún descubrimiento importante. Interesante. Quizá incluso vomitivo.


Empezar el día vomitando tiene que ser malísimo.


Es incluso peor comenzar diciendo se acabó. Se acabó del todo. Es demasiada mierda, demasiada ausencia de explicaciones, demasiadas casualidades. Casualidades de las malas, de las turbias, de las poco mágicas. Se acabó el ventilador que no hace más que llenarlo todo de basura emocional. Se acabó tener que preguntarme quién produce la magia, quién multiplica, quién vuela, quién tiene derechos y quién no ha hecho los deberes.


Se acabó.


Anoche yo le decía a Lady K que a él todo le salía bien. Ella me contestaba que tengo que estar ofuscada, que claramente las cosas no le van mejor que a los demás. Eso por no decir que le van bastante mal. Me preocupaba no terminar de ver su desgracia. Me preocupaba mucho.


Sigo sin terminar de verla. No es que me sirva que él lo pase mal. En absoluto. De una manera ciertamente egoísta, espero que le vaya muy bien para no sentirme incómoda.


Él dice que no puedo ser tendente a la autodestrucción y salvar a todo el mundo.


Claro que Lady K dice que salvo a todos menos a mí y ahí está precisamente el problema.


Su buena suerte no es tal. Al final he comenzado a ver que lo que le salía bien, termina por estar torcido. Ojalá a mí no se me dieran tan bien algunas cosas. He llegado a desear no tener tan buena suerte, no encontrar nunca lo que busco, pero sé buscar y al final lo encuentro, incluso sin querer. Y mi fortuna es su infortunio.


Quizá perderme sea su primer golpe de verdadera buena suerte.




El tiempo que las cosas tardan en acabar puede llegar a ser eterno.



[esta frase podría ser un buen verso... ¿tengo suerte hasta para eso?]


5 comentarios:

Lui dijo...

Existe la casualidad?? Quizás sí, quizás no. Pero me resulta curioso que el viernes coincidiera con alguien que te conoce, y que de no haber sido por un compromiso de hace tiempo, el sábado nos hubiéramos visto en Barcelona 8.

Pero la casualidad no está ahí. La casualidad llega cuando, después de varios meses sin entrar aquí, sin leerte, sin dejarme llevar por tu inspiración, me encuentro esto que, son tus pensamientos, pero bien podrían ser los míos.

Como siempre, gracias. Y me gustaría compartir contigo algo que encontré el otro día, también por casualidad. Ojalá te guste, del mismo modo que a mí me gustó. Ojalá te sirva, del mismo modo que a mí me sirvió.

Un besote!!

Lui dijo...

Compartir sin compartir, no tiene mucho sentido.... Ahora sí:

http://mandelblog.mandelrot.com/2008/07/lo-que-nadie-te-dice-cuando-te-han.html

Trovador errante dijo...

El olvido no se quema Kikita, pero se puede meter en una caja y dajarla ahí...si no va olvidando no se puede caminar.

Besos con suerte mi rubia

Anónimo dijo...

qué lista eres, k!
besos y pun...

kika... dijo...

gracias a los tres...

:)

besos y magia,
K