06 febrero, 2009

Veintidós postales, fragmento III


No sirve que digamos que se nos fue de las manos, porque yo nunca tuve la intención de controlar nada.


Viví en el descontrol de las mañanas a las tres de la tarde.


No me importa lo sucio que estés.


No me importa lo sucio que estás.


Me dan igual tus cálculos defectuosos y tus intenciones canallas, que sé que las tienes. Comprendo tu confusión.


Nada me da más miedo que descubrir que todo ha sido mentira.


Me he dado cuenta de que últimamente prefiero no preguntar si sospecho que me van a mentir. No es por una estúpida consideración de la verdad como valor supremo.


Creí que así me salvaba del dolor.


No me di cuenta de que a quien se lo evitaba era a ti.




2 comentarios:

cerillasGaribaldi dijo...

Una postal, una canción (de un maestro):

http://www.goear.com/listen.php?v=a0d6d39

But nothing lasts for ever...
You close your eyes, but things don't change on lovers' nights...

kika... dijo...

olé!!!!!!!

(besos)
K