16 febrero, 2009

Paso de cebra


Se me hace eterna la espera

del verde de los semáforos.


Pienso:

la vida es mucho más barata de lo esperado.

Pienso:

cuántas mujeres poblarán incautas tus esquinas.

Pienso:

en ti y en escandalizarme por hacerlo.


Me desapruebo con nota.


Mi dolor, el más prescindible

entre tus transacciones

movidas por la culpa.

Insignificante,

despreciable en términos físicos.


Próximo a término. Casi malogrado.


Todos los peatones parecen los mismos:

caminan de puntillas con las uñas encarnadas.


Yo vuelvo a tener

aquella sensación de caer.


Cuando me enfríe verás

qué fácil me sale la piel.

De Canciones por encargo.

7 comentarios:

NáN dijo...

"Me desapruebo con nota". Fantástico.

kika... dijo...

Nán... no sabes lo importantes que son tus comentarios... son señalitas que me dicen "por aquí, por aquí" o "por aquí noooooo"...

Y como escribir poesía es meterse en una lavadora que centrifuga vida a miles de revoluciones por minuto, que alguien te recuerde dónde está "arriba" y dónde está "abajo" es fundamental...

besitos
y
abrazoooooooooooooos!
K

Marian dijo...

Cuando me enfríe verás

qué fácil me sale la piel.



Uf

un beso

kika... dijo...

... como la piel de los pimientos,
como la piel humana...

(sale más fácil cuando está fría la carne)

Uf, sí.

muchos besos,
K

ETDN dijo...

Como la piel de las serpientes, capaces de desnudarse para mudar, para mutar, para vivir.

Con nota, el poema y su música.

Sigue volando, con alma de cometa ;)

besos

kika... dijo...

te pido, mi querida etdn, que sujetes el lazo fuerte en la mano, a veces temo volarme...

;)

besos y magia,
K

Aguantando Mecha dijo...

Creo que a pesar de la distancia hay conexiones que escapan a nuestro entender:

http://partedemi-marian.blogspot.com/2009/02/identidad-en-transito.html

Me gustaría poder expresar todas la bonitas palabras que utilizais, pero sólo me queda el recurso de sacarme la piel, de mudar mi vida y de enfriarme de vez en cuando para sufrir la sensación del desgarro cuando te dejas la piel en lo que amas. Ser serpiente, pimiento o poesía, me encantaría...

Muchos besos, Ignacio, tu humilde Bob