05 febrero, 2009

Llenazo

El viernes fui a ver uno de los conciertos más multitudinarios de la temporada: Lucía Caramés llenó El Juglar hasta los topes, tanto que temimos quedarnos sin entrar, aunque al final los muros parecieron estirarse y conseguimos disfrutar del evento. El operativo concierteril estaba compuesto por una delegación variopinta. ElAmericano, Yeimi y una amiga suya que no hacía más que decirme nombres de cantautores – no sé si con la intención de pillarme en alguno que no conociera… no lo consiguió, al menos esta vez – Patatín, El Santo, sus amigos de La Coruña, Queens, Lady K y yo. Para muchos de ellos era la primera vez que escuchaban a Lucía. Eso a veces da miedito: le dices a la gente que se venga a un concierto y corres el riesgo de que a la mitad quieran irse y no lo digan. Al final acabas con una úlcera provocada por la incertidumbre.

Lo normal es que después del concierto haya división de opiniones. Eso es lo normal. Pero si llevas a tus amigos a ver a Lucía Caramés el éxito está asegurado. Un día compré su maqueta para regalársela a mi preparadora, y se hizo fan. Llevaba el disco en el coche, y desde entonces El Chino es fan. El virus caramesil se expande de manera nada alarmante, a una velocidad que ya la quisiera para sí la peor variedad de fiebre hemorrágica (¡perdón por el símil!).

¿Cómo lo logra? Exactamente no lo sé, pero tengo una cierta idea. Su manera de cantar llega dentro, sus letras retratan lo que a todos nos gustaría decir, es sentimental cuando hay que serlo, y revindicativa… casi siempre. Tú etílico y yo maniática, Nada y Me dejo llevar estuvieron entre los temas más cantados de la noche. Me sorprendió ver cómo el público disfrutaba también de canciones que no están en La niña de la teta, el CD de Lucía, como Dame tu alma y Aulilí. Lady K y Queens no pararon de cantar, yo bailé bastante, y Yeimi y ElAmericano salieron fascinados. Si ya lo sabía yo…


Miguel Dantart, que últimamente se ha prodigado bastante poco por los escenarios, nos dio una sorpresa saliendo a interpretar a dúo con Lucía el tema Con los ojos inyectados, uno de mis favoritos, con eso de… contigo mis deseos se corrompen/lo que antes quería/ya no quiero. Pues nosotros sí que queremos. Queremos más. Un recinto lleno hasta los topes que augura cosas muy grandes para Luchadora Caramés. Una banda (Txarli Solano, Iván Mella, Andrés Resach y César) absolutamente entregada. Un público fiel y en constante aumento.

Se está haciendo enorme.


Qué maravilla.


Y estoy orgullosa de que su nota de prensa está redactada con crónicas de este blog. ¿He dicho orgullosa? No. Orgullosa no. Lo siguiente.



Esta noche…



(las fotos de este post son mías y de ElAmericano)


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