09 enero, 2009

Two Little Girls





Para Nares Montero,

que pare sus poemas

con el horario de los suicidas.

Igual que yo.



Se reían como dos niñas nerviosas mientras quedaban por teléfono. Cuando salga del curro nos vemos, mejor te recojo, espera que me llaman por el otro teléfono.


Son las ocho de la tarde, frío polar. Atraviesan el Territorio Comanche, centro ciudad, dos grados bajo cero. Si miramos hacia otro lado, nadie podrá vernos, como dos niñas, con la cara escondida entre las manos, los carrillos sonrosados y llenos de aire, dudando si tragar agua a boca llena o escupir hacia fuera presas de un ataque de risa.


La mesa al lado de la ventana. Café de las hadas, batido de aloe vera y tabaco de liar. Una lía con cuidado y mal, la otra es rápida y eficaz. Una niña pide a la otra que le ayude con un título. Casi es lo único que sé hacer, poner títulos, pero no da una respuesta, tiene que sopesar el material literario, ver el producto en proceso.


Quizá ponerse de parto con palabras chorreando de piernas entreabiertas.


Mi madre diría que qué sabremos de parir, pero yo pienso qué sabrá ella de parir poemas. A lo mejor la clave sea dar a luz juntas, abrazadas en plena calle, mientras una cuenta una historia de mirada terrible, y la otra derrama lágrimas como si se derramara ella misma. Quizá comerse la literaria placenta, hacer caso a sus motivos recurrentes: ausentes, recuerdos, nacimientos.


Saber dónde están, aunque sea Territorio Comanche, centro ciudad, aunque una afirme tener todas las palabras y la otra mirar el diccionario sólo por placer, porque lo importante es que se entienda.


El vino. Más tabaco. Té. Si tomas té, no dormirás.


De eso se trata.


No dormir. Hablar. Llorar.


Besar más, también quizá.


Desatar manos y palabras, jugando con pompas de jabón.


Como dos niñas.



El cuadro... los Reyes me trajeron un calendario de Frida Kahlo. Este es el cuadro de enero, Niña con máscara de calavera I (1938)...


Mira cómo nieva... está nevando en Madrid. Al ritmo de galerna al que lo haría en Estocolmo. Dan ganas de ir andando a trabajar para tirar bolas sin parar...


6 comentarios:

Queens dijo...

espero que hayas llegado bien, por aqui no para de nevar.

te mando un muñequito de nieve.

Q

Trovador errante dijo...

Te levantáste fresca y curada.

Pedirme una cerveza. Voy a por una silla.

Los musos también se ponen de parto. También existen musos comadrona para partos naturales. Realizan fervientemente el canto para los nacimientos

Hay un poema, inicio de un nacimiento, que espera un título, diligentemente, a ritmo lento.

Me pertrecho con el traje de luces hibernal y salgo a correr -no a salir corriendo- pisando la la nieve.

Apaga la música que resuena desde la azotea nevada y abrígate bien el cuerpo para que pueda cantar.

Un beso en forma de disparo de nieve

Nares Montero dijo...

Soy fan de los planes C.
Te mando un mail. Algunas carreteras se cortan por el temporal, esta no.
Te quiero Kika. (Too much)

kika... dijo...

Queens... conseguí llegar gracias a mi experiencia sueca... si no es por eso, esta mañana no habría podido trabajar... (gracias por el muñequito)

Trovador... los poemas tienen que encontrar su título... y las labores de parto de un título no se las deseo a nadie...

Nares... y yo a ti. Viva Frida!

miles de besos
mucha magia,
K

cerillasGaribaldi dijo...

¡Vaya dos!!!!!!

kika... dijo...

jajajaja... ya sabes, basado en (des)hechos reales, querido Bob...

besos
tu Suze!