07 enero, 2009

Lo que me han traído



Sabía de antemano que todos los regalos me iban a encantar. Es lo que tiene ser amiga de un verdadero Ayudante de los Reyes Magos, aunque el pobre haya terminado la temporada bastante agobiado.


Había escrito una carta que empezaba por el PleoDinosaurio y seguía con la BlackBerry (hermaníssima style). A los cuatro renglones me di cuenta de que el dinosaurio valía una pasta y además el Ayudante me deja jugar con él cuando yo quiera (¡espero!), sin contar que con el móvil apenas sé enviar mensajes multimedia, así que la BlackBerry sólo la estaba pidiendo por hacer la gracia.


Al final decidí tirar la carta a la papelera, encomendarme a una mezcla de buen criterio, perspicacia y generosidad de los Reyes y a correr.


No sé si han tenido una buena idea, pero me han equipado con un cacharro que es divertidísimo: una tableta gráfica que ha hecho que mis trabajitos en PhotoShop sean mucho más llevaderos. Si a partir de hoy pongo fotos que sean un asco, ya no podré decir que se debe a la imprecisión del ratón…


Menuda responsabilidad, esto del salto a la tableta gráfica. Ahora entiendo lo que me decía el Ayudante de los Reyes Magos la semana pasada: insistía en que escribir en un blog casi a diario es una responsabilidad enorme. Claro que V., humanista de honor, lo veía casi como lo contrario, y yo no lo considero ninguna de las dos cosas. Aunque sí que intento ejercer el bloggerismo responsable, que básicamente consiste en que los posts no tengan faltas de ortografía, pero bueno… algo es algo, ¿no?


Los Reyes me han traído regalos muy grandes. Una cena con V. y el Arquero, los dos hombres más guapos de Madrid… a pesar de que ninguno sea de Madrid. Un cuaderno para escribir poesías que me regaló Henar, digno de verse porque tiene un papel maravilloso, muy blanco, suave… y las líneas están cada una por su lado. Es como un cuaderno con pauta pero sin pauta (nota mental: hacerle una foto porque con esta explicación no hay quien se haga a la idea). Ya he empezado a escribir en él porque con sólo mirarlo ya me inspira. Un disco maravilloso que venía con una cerillita pegada por detrás. Un tranquilizador SMS de Queens desde la mismísima cabalgata de Sevilla. Una frase de Lady K y su webmaster (si te tienes que quedar, quédate, lo necesita). Más compañeros de cena maravillosos que ayer me dieron besos sin pedirlos.


Aunque casi más importante que todo eso es que a quien le regalen tus Reyes le guste lo que reciba. Tengo que reconocer que los regalos que caen en mi jurisdicción son un poco raritos. A mi sobri Tato le ha correspondido un libro de fotos de Steve MacQueen. Estoy convencida de que se parecen. Mucho. No pensé que le gustaría… pero sí. Se ha tirado la tarde imitando las poses del actor y diciendo “soy Steve”. Mi ahijada LuLi se ha aficionado últimamente a las infusiones, así que su regalo contenía un filtro de metal, una infusión para niños y una taza con tapa. Ya le he explicado que esto de las infusiones tiene mucho cuento, mucha liturgia, mucho rollo. Ella me ha dicho que mola. Se ha sentado después de comer a tomarse una taza humeante de manzana con gorritos de pitufo (eso decían los ingredientes). Prefiere la manzanilla, dice. Sólo les gusta a ella y a mi madre.


A mí me recuerda al dolor de estómago.


Todo tiene su fin. Incluso las Navidades.


2 comentarios:

cerillasGaribaldi dijo...

Todo pasa, por suerte o por desgracia, y en este caso se estaba eternizando la cosa.....

Buen enchufe tienes que tener con los Reyes para que te llegara el disco a tiempo.

"I wish you well, sweet Palmyra" o Suze o Kika o lo que quieras.

Tu Bob

kika... dijo...

No, lo que quieras tú.

Suze Rotolo me pega todo, la verdad.

(y sí, tengo muuuuucho enchufe)

besitos y magia,
K