29 diciembre, 2008

Cuestión de fe


Empiezo a notar cómo todos pierden la fe en ti.


Antes te defendían, te comprendían, después dejaron de hacerlo, comenzaron a comprenderme a mí. Me reconvinieron. Me aconsejaron. Nadie llegó a odiarte, pero los hubo que anduvieron cerca.


Creo.


Más tarde me compadecieron.


Ahora me miran cuando hablo de ti y ponen cara de no conocerte.


Eso me duele mucho más que la compasión, más que la autocompasión, más que el regodeo en la propia pena.


No quiero que desaparezcas, pero estás empezando a hacerlo a sus ojos.


Ignoro cuánto tiempo seré capaz de mantenerte en mi cabeza.


3 comentarios:

Nares Montero dijo...

si está en ti no desaparece

fdo: marmota

NáN dijo...

Me resulta un tema nuevo, esa defensa. Ese aferramiento frente a los demás (que supuestamente eran los tuyos).

kika... dijo...

naresmarmota... pues sí, tienes razón, aunque se desdibuja... (es involuntario, creo)...

nán... pues hablaremos de ello, porque es algo realmente extraño. Se llega a dudar de dónde estás, de quién importa realmente... ya te contaré...

besitos a los dos
K