23 noviembre, 2008

Veintidós postales, fragmento II


Enfrente de tu casa hay un balcón que estalla de esparragueras. Se balancean milagrosamente, acunadas por las latas que les sirven de maceta. Cada vez que paso por debajo, alzo la cabeza para no perderme el espectáculo vegetal. Sonrío. Con esos dos sencillos movimientos, consigo que los viandantes miren hacia arriba también: yo, iluminada de mañana, ellos, asustados como si quisieran echar una última mirada antes de que el cielo caiga sobre sus cabezas. Entonces, encuentran el jardín colgante de tu calle y brillan un poco.


Me pregunto si cuando sales del portal ves lo mismo que yo. No lo creo, tienes ojos de gato, la percepción entrenada y yo mucha tendencia a detenerme demasiado en detalles sin importancia.


Desde la ventana de tu casa a la malicia se ve un patio de luces, el grifo helado y solitario que una vez te sirvió de ducha. No hay ni un ser vivo entre esas piedras.


Por eso siempre lo atravieso muy deprisa.



5 comentarios:

Queens dijo...

Precioso, un texto que me calma y tranquiliza.

Besos de sabado casi domingo

kika... dijo...

voy a ver si consigo que las Veintidós Postales vayan a más, es decir, a mejor... bueno, ya me entiendes...

besos, primiciadora! (me acabo de inventar la palabra)
K

cerillasGaribaldi dijo...

Ahora que estás durmiendo te cuento que me encantaría hablar de espacios, pero son tan complejos que nunca sé como abordarlos.

Tú lo haces con sencillez y somos capaces de visualizarlos, pero creo que yo no seré tan hábil.

Lo intentaré en el próximo post.

Besos de nana, Bob

PD: espero que tus postales sean como mis colecciones, que nunca se terminan.

acróbatas dijo...

Preciosa, me llegaron tus besos el viernes...!!!!

Un beso grande,
Vanessa

kika... dijo...

Bob... creo que mediante las palabras hago un poco míos los espacios, aunque no termino de estar segura... me estoy dando cuenta (me lo dijo el Lobo en su día) de que soy capaz de contar mejor lo cotidiano, lo poco importante, que lo verdaderamente crucial... eso me tiene un poco a mal traer... ya te contaré... besos, Suze!

acróbatas... nos hemos cruzado! Qué telepatía! Y además te llegó el beso... si es que se lo encargué al mejor mensajero posible, ¿verdad?

besos y magia,
K