03 noviembre, 2008

Baja blogger


Esto me pasa por creer que soy SuperMario y comerme una estrellita de aquellas que te hacían invencible. Ahora empiezo a pensar que esas estrellas no podían tener ni un ingrediente positivo para la salud: el pobre SuperMario volaba, escuchaba una musiquilla de lo más lisérgica y se cargaba a todos los enemigos con sólo tocarlos. Y encima a veces crecía. Eso es raroraroraro.

Mi cuerpo llevaba una semana diciendo que echara el freno y yo estuve el mismo tiempo oyendo la música esa y creyéndome invulnerable a la tristeza y especialmente a la enfermedad. Así que ayer mi cuerpo dijo basta, con muy buen criterio, seguramente.

Me voy a meter en la camita a ver si mañana estoy mejorcilla.

Y si a alguien le quedan estrellas de esas... que me pase una. Pero sé bien que son complicadas de conseguir.


Hablando de cosas complicadas de conseguir... os dejo un enlace al vídeo (que no me gusta nada) de una canción que me encanta... para alegrar el lunes en la medida de lo posible. Con todos vosotros, Beautiful Girl de Pete Droge (de la banda sonora de la película Beautiful Girls)...

3 comentarios:

Jaco dijo...

A mi las estrellitas del Super Mario no me gustaban. Su música me ponía nervioso y para aprovecharla me ponía a correr hasta que me caía por el primer precipicio. Vamos, que eran un arma letal.

Mejórate pronto.
Un beso

Microalgo dijo...

Arrópatenos.

Y no es más que una gripe mala que pulula por el Otoño. Biología pura, Kika.

Microbiología, más bien.

ETDN dijo...

¿Te llevo un caldito? ;)

Descansa y recuperate pronto.

besos con estrella para ti

pd.- Beautiful girls. OHH! una de mis pelis favoritas, por cierto...