24 octubre, 2008

Kika Fu-Manchú

No puedo escribir. No se me ha caído una mano ni nada... es sólo* que he sucumbido a un ataque de vanidad y he dejado que la hermaníssima me pusiera unas ¡uñas postizas!

El proceso da bastante miedo. Con deciros que se pegan con Loctite (vamos, con un pegamento que lleva cianocrilato, es decir, el principal componente del SuperGlue)... El caso es que ahora mis manos quedan más bonitas pero inútiles. No puedo abrir el bote de allioli, ni coger un alfiler (y tengo que recoger un montón porque estos días he estado haciendo tocados), ni realizar trabajo de precisión alguno. Además, corro el riesgo de meterle el dedo en el ojo a alguien y dejarlo tuerto.

Y en el ordenador se escribe fatal. Pero mal de preocupar.

No sé cómo lo harán las bailarinas como la hermaníssima, condenadas a llevar este tipo de cosas. No creo que aguante hasta el lunes, pero lo voy a intentar. Por eso no voy a escribir demasiado en el ordenador, estaré todo el fin de semana como una señora cuidándome las uñas. Por eso no voy a contestar a los comentarios hasta que me las quite... (lo siento).

Pensándolo bien, tengo un motivo para llevarlas. Es un motivo tan estúpido como otro cualquiera, es una demostración de poder, es una Henar con tacones (ella me va a entender, los demás...). En el fondo se reduce a decir que me pongo uñas postizas porque me da la gana (bueno, por eso y porque la hermaníssima sabe ponerlas y tenía un juego de sobra). Porque se me puede hacer esperar, y lo acepto, se me puede condenar al silencio, y veré a ver qué hago, pero no pienso cambiar mi conducta.

Me acabo de acordar de que cuando le cuento a Tato la historia de su nacimiento - uno de sus cuentos favoritos - siempre le digo que cuando llegó al mundo tenía las uñas más largas que Fu-Manchú. El pobre siempre me pregunta que quién era ese Fu-Chanmú (se hace un lío con el nombre). Y yo le digo que un chino muy feo, muy malo y con las uñas muy largas.



Ahora Tato se parece a Steve McQueen y no lleva las uñas largas. Lo aclaro porque si el pobre lee esto, le da un infarto.


*... dice el Diccionario Panhispánico de Dudas que ya no hay que ponerle tilde al sólo adverbio salvo en casos de ambigüedad. Lo que pasa es que me tiré años aprendiendo aquello de la tilde diacrítica y me va a costar mucho desaprenderlo...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno, una cosa es que "no haya que poner la tilde" y otra "que no pueda ponerse"
aupa las tildes diacríticas!!!
besos

Henar dijo...

En la editorial tenemos una "norma", la redacción de las revistas de pequeños utiliza "sólo" y la redacción de las revistas de mayores, "solo". Aún están permitidos los dos (y yo prefiero seguir poniendo la tilde).

Uñas, taconazos y mascarilla exfoliante. ¿Qué tal una despedida de soltera? Un paréntesis es un paréntesis en todas las direcciones.

Muchos besos guapérrima!

H

LUISA M. dijo...

Ja, ja. ¿Uñas postizas, Kika? Muy bonitas, pero poco prácticas me parecen. Yo, postizas no me las he puesto nunca, pero sí que las he tenido largas en algunas ocasiones. Es verdad que con las uñas largas cuesta mucho trabajo realizar ciertas actividades cotidianas sencillas como las que tú comentas. Pero, ya que las llevas,... cuídalas para que te duren y lúcelas durante unos cuantos días... aunque no puedas teclear en el ordenador, ya escribirás después.
Yo también soy de las que sigo utilizando la tilde en "sólo" cuando es adverbio.
Buen fin de semana. Un beso.

Kika... dijo...

henar... espero que sea eso, tal y como lo cuentas. La verdad es que en lugar de la Navaja de Occam la voy a llamar la Nevaja de Henar porque me paso el día aplicando ese criterio... ya te contaré...

luisa... nada, nada, ni prácticas ni cómodas ni tampoco he ligado más... no las recomiendo...

y vivan las tildes diacríticas!

que se pueden seguir usando?

pues las usamos!

muchos besos
mucha magia
muchas tildes
K