13 octubre, 2008

Assim fugo e esqueço tudo…

Cuando vas a un examen, a uno como los míos, cualquier cosa basta para darte cuenta que estás al límite, en un equilibrio realmente precario, al borde de lo siguiente (y eso que no sabes qué es lo siguiente).


La más mínima distracción te dispersa por completo. El menor cambio de humor te desespera. La felicidad es absoluta, la tristeza viene con facilidad.


Cuatro años y pico y no he logrado que las cosas dejen de afectarme. El problema quizá sea que no lo conseguí tampoco en el cuarto de siglo anterior. Porque no he querido hacerme una transfusión de sangre por horchata.


Ahora vivo las consecuencias.


Decía que cualquier cosa puede hacer que periclites. Por ejemplo, el random de la radio del coche. Yo quería ir oyendo canciones en portugués para soltarme la lengua antes de examinarme. Eso lo he conseguido. Lo que pasa es que no se me ha soltado la lengua. Se me ha hecho un nudo.


Es la diferencia que hay entre la canción de esta mañana…





… maior o não pouco importa…


y la que tendría que haber sonado…




... sou como un cabo de alta tensão, pés a terra y assas na mão...


Esa diferencia exactamente.


Me acuerdo perfectamente del Africano Blanco, uno de mis anteriores preparadores, que siempre me decía que las cosas no debían afectarme tanto. Y cuando se las contaba, siempre terminaba por decir algo así como:


- Tienes tus motivos, Kika.


Por lo menos tengo mis motivos, claro. Como todo el mundo. Y una sangre que no es ni sangre.


Que es adrenalina pura. Qué le vamos a hacer.



4 comentarios:

Queens dijo...

Todo nos afecta y más en una situación como esta.

Para lo que quieras,ya lo sabes, estoy aqui.

Un besazo

Q

cerillasGaribaldi dijo...

Me lo pones a huevo.

Que la Mujer Portuguesa te ayude en tus exámenes. Creo que Sergio también tenía adrenalina en sus arterias o, sencillamente, savia artística como tú.

http://www.youtube.com/watch?v=r0nnQpM03eU

Buenas noches y buena suerte, Ignacio

hidden_angel dijo...

Preciosa, mucho ánimo. No te vengas abajo ahora que tú puedes. Que lo sé. Que, aunque te sientas al fondo del barranco, yo sé que eres lo suficientemente fuerte para escalar. Y no se trata de fe ciega sino de seguridad porque lo has demostrado cientos de veces. Así que intenta sacar fuerzas de donde no las hay, porque andan escondidillas por ahí. Y machácalos a todos!!!!!!!!!
Besinos

Kika... dijo...

muchas gracias a los tres... (bob, te contesté en tu blog)

miles de besos
miles de gracias
K