22 septiembre, 2008

Quid pro quo

En definitiva, lo que arruina las cosas
es la memoria, no la intemperie.
Juan Benet


Hay días en los que te levantas pensando que controlas todo. Que sabes quién será el siguiente que te dejará una marca indeleble en el alma. Basta con que transcurran las horas, simplemente, para saber que no se controla nada.

A ti te intranquiliza.

Lo siento, pero a mí me encanta. Creo que me he acostumbrado a vivir al borde del nudo en el estómago, con las manos levantadas, intuyendo lo que se mueve detrás de las coreografías desordenadas de tus palabras.

Quieres saber qué tengo dentro. Quid pro quo, Clarice. Se supone que yo te cuento y a cambio, me cuentas tú. No. Esta vez no. Siempre acabo hablando demasiado, tú no dices nada. No me gusta ese no hablar. Ese no contar. Esta vez no hay intercambio. Ni justo ni injusto. Si quieres, te escucho. Si quieres aún más, estoy dispuesta a opinar.

O a darte esta canción. Aunque sé de antemano lo que me vas a decir.

Prefiero la confusión, aunque entiendo perfectamente que a ti te soliviante, te cause úlceras, dudas e incomprensión de ti mismo. Creo que en la vida sólo se puede hacer una cosa. Salir corriendo.

El problema suele ser decidir hacia dónde.




La fotografía… es obra del mensO (www.myspace.com/mensomenso y elmenso.wordpress.com). Me la prestó hace mucho y creo que hoy es el momento de ilustrar con ella. Respetad la propiedad intelectual de la foto; si la queréis usar, lo suyo es pedirle permiso…

4 comentarios:

NáN dijo...

no hay qpq. Hay entusiasmos que se estrellan y tibiezas que dejan frío.

Mejor el nudo en el estómago y, cuando no se puede más, unas tilitas y que sufran los otros un tiempo.

Pablo dijo...

La historia mundial de las conversaciones entre dos personas cualquiera de la humanidad se puede resumir en una sola palabra: incomunicación.

Te deseo un buen inicio de semana.

cerillasGaribaldi dijo...

Jodie, no hables demasiado y que suelte.

Besos, Bob

Kika... dijo...

NáN, afilado y preciso como siempre. Yo creo que cada uno debe vivir como quiera, aunque ya sabes que el borde de la boca del estómago es mi lugar favorito (mal que me pese a veces)...

Pablo... es cierto. Pero nos incomunicamos cuando decimos sólo la mitad de las cosas con el ánimo de acusar a los demás de no entendernos... ¿verdad? Feliz semana a ti también.

Bob, tienes toda la razón. Vaya par de agentes especiales que se han perdido en Quantico. Tú pones la música, yo la magia, los dos el Bulevar y al final todos terminarían "cantando"...

besos y magia,
K